Después de la tormenta viene la calma

Tal como les anuncié en mi último post, me tomé una pausa durante la semana pasada para invertir ese tiempo en reflexionar sobre mi día a día. A veces nos compenetramos tanto en nuestra rutina, en ese hilo de actividad tras actividad, que dejamos de saborear el camino. De repente, el horario y hasta los sistemas se vuelven automáticos y vamos actuando por inercia.

Tomarnos un break para darnos cuenta de lo que hemos hecho, de hacia dónde vamos y de qué pudiéramos corregir es importante para no perder el detalle y el propósito de nuestra labor y de cada momento que vivimos. Para mí, este blog ha representado mi viaje hacia una vida más plena, balanceada y satisfactoria. Sin embargo, se ha vuelto o se volvió rutinario y común sentarme todas las semanas a escribir contenido. Ciertamente ese es mi trabajo y con ese contenido experimento, medito y comparto mis experiencias, aprendizajes y fracasos. Así que tras varias semanas de trabajo robótico, pude reflexionar y darme cuenta de algunas elementos clave para seguir adelante con esta labor.

Mis reflexiones

  • Comenzar el día temprano

Puede sonar sencillo y fuera del contexto de la reflexión. No obstante, si de algo me di cuenta es que cuando mis sistemas y actividades se vuelven monótonas, es muy fácil que la flojera, el cansancio y el fastidio entren en juego. Por ello, poner un pequeño o gran esfuerzo de levantarse temprano, trae consigo un beneficio mayor: se abre la posibilidad de show up, de comparecer, trabajar… de simplemente no dejar que el día pase en vano.

  • ¿Cuál es el propósito?

Como comenté más arriba, hacer lo mismo una y otra vez, semana tras semana, puede llegar a perder el sentido. Se esfuma en cierta forma esa chispa que te impulsa a show up, a escribir, etc. Recordar por qué hacemos lo que hacemos puede ayudarnos a recobrar el sentido de nuestro trabajo, de cualquier actividad e inclusive de nuestra vida. Así que, cuál es mi propósito, ya lo anuncié antes, montarme en el tren del mindfulness y el esencialismo y de todos aquellos elementos en el medio que me lleven a un mejor destino. ¿Y por qué el blog? Porque es mi medio para hacer sentido de mis experiencias, es mi voz para escucharme a mí misma o darme cuenta de esa conciencia propia y en el camino poder compartir ese viaje con ustedes, esperando que puedan encontrar provecho y propósito en sus propias travesías.

Reflexiona, ¿cuál es tu propósito? ¿Por qué haces lo que haces cada día?

  • Spice things up

Una manera de quebrar la monotonía es agregando detalles y elementos nuevos o diferentes a la rutina. Entre mis lecturas y cursos sobre felicidad, recuerdo la recomendación de explorar. Por ejemplo, invitaban a tomar caminos distintos hacia el trabajo. Algo tan sencillo como eso podía mejorar nuestros niveles de felicidad. Por ello, los invito a que prueben calles diferentes, a que si pueden trabajen desde diferentes sitios (en mi caso quisiera explorar trabajar desde un café de vez en cuando para inspirarme y cambiar), a lo mejor variar el orden de las actividades que hacemos en el día, probar un sitio que no conozcamos a la hora del almuerzo…

  • Keep going

Todos sabemos que la vida es una montaña rusa. Entre sus ondas, subidas y bajadas, ahí estamos firmes. Hay días difíciles, días en los que queremos tirar la toalla, días en los que no sabemos qué estamos haciendo ni hacia dónde vamos, días en los que dudamos de todo y días en los que queremos pedir licencia porque no queremos pararnos después de haber caído. Siéntelos, vívelos, no te reprimas porque después de la tormenta siempre viene la calma.

Levántate temprano, ve a trabajar, no te detengas… Tarde o temprano el sentido volverá, los ánimos estarán en su clímax y agradecerás no haber tirado todo a la borda. Simplemente, y sé que es bien difícil, deja que las cosas fluyan. No busques detener el río. Recoge los tesoros que este te traiga, ya sean diamantes en bruto o pulidos. Todos valen.

  • Muestra compasión

¡Ojalá siempre fuéramos tan amables con nosotros mismos como lo somos con otros! Cuando cometemos errores, cuando nos comportamos inadecuadamente según nuestros estándares, cuando no logramos impulsar los cambios que queremos, cuando nos sentimos perdidos, nos azotamos, nos golpeamos, nos echamos la culpa, nos descalificamos.

Hoy la invitación es a quererte, porque para poder cuidar y querer a los demás, necesitas empezar por ti mismo. Escríbete una carta o habla contigo mismo y exprésate ese mismo consejo que le harías a un amigo en una situación difícil. Perdónate, libera tus emociones y luego ponte de pie y continúa que la vida es maravillosa y todo tiene solución y aprendizaje. Como dice el refrán, “Dios aprieta, pero no ahorca”.

Somos seres humanos, nunca olvidemos eso. La perfección no existe y qué bueno por ello porque así tenemos la oportunidad de crecer.

Tómate las cosas con soda. Respira y como dice nuestro compañero de fiesta, keep walking.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s