¿Cómo alimentar nuestras amistades entre tanta distracción? Ayúdame a encontrar la respuesta

La amistad… sí, necesitamos la conexión. Necesitamos relacionarnos con los demás. Ahora, como vimos en los pecados en contra de la felicidad, existen dos extremos a evitar. Podemos mostrarnos necesitados o podemos aislarnos. 

Si nos aislamos, probablemente nos vamos a sentir solitarios de tanto en tanto. Eventualmente, todos necesitamos alguien con quien hablar y compartir. A todos nos viene bien tener un hombro de apoyo para los malos ratos. Y para el festejo, a veces es mejor armar un escándalo con nuestra gente que bebernos solos una copa de champaña.

Y si tendemos al otro extremo, a necesitar la atención de otros, estamos poniendo parte de nuestra felicidad en manos externas. Además, podemos caer en la obsesión y no todos resisten ese nivel de intensidad, así que eventualmente, van a querer distanciarse. Considera también que todos tenemos nuestros problemas y asuntos. Cargar con la cruz de otra persona no es nuestro trabajo. Es muy diferente tender la mano que resolverle la vida a otro.

¿Dónde está entonces el balance? Tal como establece el hábito en pro de la felicidad, el balance está en mostrar y dar amor. Y según Aristóteles, esta reciprocidad es el “sello de una verdadera amistad”. Asimismo, estudios han mostrado que este tipo de amistad tiene efectos beneficiosos para nuestra salud y bienestar. 

Hasta ahora todo parece ser bastante sencillo: cultiva tus amistades, ¿cierto? Aquí viene el pero…

Siglo XXI, avances, modernidad, tecnología para conectar… ¿para conectar? Entonces por qué Jennifer Chesak titula su artículo publicado en HealthlineLas redes sociales están matando tus amistades“?

Según Statista, un portal de estadísticas mundiales, pasamos conectados a nuestras redes sociales 135 minutos al día. ¡Esto equivale a más de 2 horas! Según otras fuentes, vemos nuestro teléfono en promedio 2.617 veces al día. ¿Cuántas veces vemos a nuestros amigos?

Existe otra realidad a considerar. La tecnología es cierto que ha permitido comunicarnos con aquellas personas que están lejos. Muchos de nosotros tenemos a nuestra familia y amigos regados por todas partes del mundo. Dicho esto, quisiera entonces considerar dos escenarios.

Escenario 1: Encuentros cara a cara con nuestras amistades cercanas.

Esto está muy interesante. Lee con atención:

Según el Prof. Dunbar del Departamento de Psicología de la Universidad de Oxford, de acuerdo al tamaño de nuestro cerebro, tenemos capacidad para 150 relaciones. Esas relaciones se manejan en diferentes círculos. Tenemos amigos más cercanos que otros. Así que para cada círculo de amistades, nos toca invertir más o menos tiempo y compromiso para mantener y nutrir esas relaciones. Así, establece que necesitamos interactuar “al menos una vez a la semana con nuestro círculo más íntimo de 5 amigos, al menos una vez al mes con el siguiente círculo de nuestros 15 mejores amigos, y al menos una vez al año con ese círculo de nuestros 150 que llamamos ‘simplemente amigos’”.

Pero, tal como señala Chesak, “a lo mejor, a medida que nos decimos a nosotros mismos que estamos en línea para mantenernos conectados, estamos drenando sin saberlo nuestra energía social para las interacciones cara a cara”.

Y cierro el telón con la siguiente pregunta: más allá de que veas a tus amigos con la frecuencia adecuada, ¿les estás regalando toda tu atención? ¿Realmente estás allí para escuchar lo que tienen que contarte? O, ¿el teléfono, la notificación, una idea en tu cabeza, etcétera, te están distrayendo? En otras palabras, ¿estás siendo mindful o mindless en tus interacciones?

Escenario 2: Conexión con aquellos que están fuera de nuestro alcance físico.

Es muy probable que estemos conectados con cualquier cantidad de personas en nuestras redes sociales. Sin embargo, usualmente interactuamos con unas pocas. Por ende, se podría decir que seguimos aplicando un poco la regla de Dunbar, donde le dedicamos mayor atención a nuestros círculos más cercanos. De esta forma, claro está que “estas plataformas pueden ayudarnos a mantener y fortalecer nuestros vínculos importantes”. Tal vez algo a considerar cuando interactuamos por estos medios es la distracción que pueden generar las noticias y demás posts que encontramos en medio de nuestro feed. 

Mas, mientras se dan aquellos encuentros esporádicos, si es que se dan, con aquellos amigos que no ves en años, la tecnología parece ser una alternativa para mantenerse conectados. Lo importante también está, entonces, en no dejar que estas interacciones (o cuando caen en distracciones entre tantos ‘Me gusta’, ‘comentarios’ y demás) nos resten el tiempo que debemos enfocar en nuestras actividades prioritarias del día.

Conclusión

  • Las redes sociales son plataformas necesarias para comunicarnos hoy en día.
  • Su uso mesurado puede fortalecer nuestras relaciones, en especial lejanas. Por el contrario, si invertimos muchas horas simplemente comentando, dando likes, etc. podríamos estar mermando nuestra capacidad y tiempo para nuestros encuentros fuera de línea.

¿Cómo nos medimos entonces? ¿Cómo aprendemos a usar mesuradamente la tecnología? ¿Cómo podemos incentivar a nuestros amigos a prestar más atención en las reuniones? 

¿Tienes alguna idea? Compártela. Construyamos juntos una manera de alimentar nuestras amistades entre tanta distracción.

2 comentarios en “¿Cómo alimentar nuestras amistades entre tanta distracción? Ayúdame a encontrar la respuesta

  1. diegocastrobarandiaran dijo:

    Qué difícil, verdad? Ya se ha hecho parte natural de las reuniones la necesidad de tener el Smartphone u otro Gadget a mano, o para coordinar quién va llegando o para dejar para la posteridad una foto de la ocasión. Sin embargo, nos hace desconectarnos de los presentes para interactuar más con los ausentes.
    No voy a descubrir la pólvora en este comentario, pero sí te dejo una acción que he empezado a tomar ya hace algún tiempo para evitar caer en esto.
    En el trabajo, cada vez que salgo con el grupo que vamos por café a media mañana o a media tarde aprovecho de dejar mi smartphone cargando batería. Ya no lo llevo, y dedico total atención a lo que hablemos en ese momento. Es algo pequeño, pero es un incio.
    Como siempre, buen post! Felicitaciones!

    Le gusta a 1 persona

    • dyafeli dijo:

      Me encantó esto que dijiste sobre “nos hace desconectarnos de los presentes para interactuar más con los ausentes”. Si me lo permites, quisiera guardar esa frase para futura referencia y meditación en el tema. A propósito de tu acción con el teléfono, próximamente, publicaré un post donde precisamente comparto algunas estrategias para vivir más en el presente. Stay tuned! 🙂 ¡Gracias!

      Le gusta a 1 persona

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