Cuando sueltas todo y escuchas…

Como te comentaba anteriormente, una de mis reflexiones tras 3 años y 100 posts como La coleccionista de puertas es escuchar antes que hablar. Tal como leí en una oportunidad, la vida creativa se trata de dejar el canal abierto. 

Cuando no sabes qué decir, cuando lo que quieres decir no viene a ti… Pues, considero a veces que esto pasa porque las palabras o tu vida tienen otro mensaje. Si escuchas atentamente, tal vez puedas escucharlo y transmitirlo.

Como quien dice, a veces es necesario nadar contra la corriente para vivir de acuerdo a tus ideales y valores. Sin embargo, otras veces se trata de dejar que la marea te lleve al lugar donde debes estar. En otras palabras, a veces hay que soltarse y seguir la corriente, aunque prefiero verlo como dejar que la vida te enseñe el camino a seguir. Y después, ya te toca decidir cómo responder a ello. Como dijo Viktor Frankl:

 

“El hombre no está totalmente condicionado y definido, sino que se define a sí mismo, ya sea que sucumba ante las condiciones o que haga frente a ellas”. 

 

Y que quede claro que no son solo palabras las que están bailando en el universo para ser escuchadas por cada uno de nosotros. La vida, la energía y el universo mismo utiliza un sin fin de maneras y medios para comunicarse contigo si estás dispuesto y abierto a recibirlo.

Sin más, hoy quiero compartirles lo que las palabras querían que dijera. Tras experimentar varias semanas de un poco de bloqueo creativo, y sin intención de convertir esto en un post, le escribí una carta, una escritura libre, a la musa de la inspiración. Y como apaño la idea de ser vulnerables, como sinónimo de coraje, humanidad y conexión, quiero compartirles esa reflexión.

 


13 de noviembre de 2018

Querida inspiración,

Estoy un poco estancada. Y sé que no debo esperarte para crear, para trabajar, para sentarme como casi todas las mañanas y dejar que las palabras fluyan. Sé que no te necesito para que la magia ocurra. Sin embargo, cómo ayuda cuando estás cerca de uno.

Tengo sentimientos encontrados. El contenido se está madurando dentro de mí. Sé que hay movimientos allí, pero no veo con claridad sobre qué debo escribir. Hoy escribí un poema que no sé ni de dónde salió. Me gustó, pero no sé si está profundamente conectado con mi mundo interior.

No me siento necesariamente perdida. Es decir, sé cuál es mi camino. Sé que debo seguir caminado no más. Pero, también siento como que hay algo que me estoy perdiendo, que no estoy viendo, o algo que me está haciendo falta.

Este fin de semana, salí a buscarte. Salí entre las calles, entre las pinturas y fotografías de artistas, entre esos detalles de la vida. Te encontré finalmente en las líneas de un libro, un libro que hasta que no lo terminé no pensé que me llenaría de la forma en que lo hizo. Y con mucha energía, actitud y firmeza, me dije a mí misma: vamos a salir a conquistar nuevamente esta vida. En eso ando. Mas, la tierra por donde estoy pisando está un poco resbaladiza. 

Inclusive me encuentro moviendo un poco las energías. Estoy pensando en explorar otras alternativas, una limpieza más metafísica; Nuevos cantos, profecías desconocidas… Todo con tal de encontrar esa baranda de apoyo para seguir construyendo camino.

Hoy, ni en el esfuerzo ni desafíos de mis maestros encuentro compañía. Hoy ni mis demonios internos aparecieron. Y no es una hoja blanca a la que le tengo miedo. Ya ves que palabras no faltan. El problema está en que no encuentro las adecuadas. Mejor dicho, no sé cuál es la historia, el relato, la fantasía, el problema que quieres que cuente. Y si no hay cuento, no hay narrativa.

Una muestra más que vulnerabilidad siempre hay, siempre estará y hay que abrazarla sin más. Hoy me expongo ante ti porque quiero mostrarte que a veces hay un poco de gris. No todas las pinturas se construyen con muchos colores. No siempre las obras quedan pulidas. También hay tesoros en lo bruto; No cerrar los ojos ante oportunidades un tanto oscuras. En todo y en todos está el arte, el arte de vivir, el arte de compartir, el arte de crear, el arte…


 

Hoy te invito a que seas vulnerable. Hoy te invito a que te abras a las oportunidades. Hoy te invito a que en silencio medites y escuches esa voz del universo. ¿Qué te está diciendo? No se trata de lo que quieras escuchar, sino de lo que quiere decirte. Abraza la incertidumbre, pinta con todos los colores, en escala de grises o con todo el arcoíris, y levántate una vez más.

Un comentario en “Cuando sueltas todo y escuchas…

  1. Lisset dijo:

    Es así. Todos los días no los recibimos con la misma claridad, no tienen el mismo resplandor. Pero en solo un instante, nos damos cuenta de que el sol está allí, brillando intensamente!

    Me gusta

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