¿Atascado? Cambia

Sé que les prometí explorar más el tema de la dependencia en otros. Y no crean que no lo discutiremos más a fondo. Sin embargo, no pude evitar crear esta pieza primero.

Verás, los sistemas funcionan de maravilla. La sensación de terminar un día productivo es maravillosa. Mas, a veces uno se cansa. Es inevitable. Por algo uno se toma vacaciones, pausas, breaks, etc. Y por algo a veces uno busca cambiar un poco la rutina, hacer cosas distintas, inclusive pequeños cambios.

Esta semana mi cuerpo estaba un poco cansado. Tenía muchos días sin leer. Y de repente, eran muy grandes las ganas de quedarme todo un día solo leyendo. No me venía mal ponerme al día, igual. Y así lo hice. Pero, ¿sabes? A veces hay algunos libros, buenos o no tan buenos, que te atrapan en el sentido de que necesitas terminarlos pronto o no podrás hacer mucho más con tu día. Y así, me quedé un segundo día leyendo el siguiente y último libro de una saga. Necesitaba quitármelos de la cabeza.

No obstante, eso significó que todas mis demás actividades se vieron afectadas, inclusive el entrenamiento. Ahora estoy aquí, intentando ponerme al día con todo, como quien dice cumplir. 

Cuando quiebras tu sistema, en especial si está vulnerable, cuesta más retomar. Esas ganas de vacaciones se apoderan de ti. Sabes que no te provoca ni te sentirás mejor con pasar todo un día frente al televisor (aun cuando crees que eso es lo que quieres hacer). Quieres ponerte activo. Quieres empezar, ponerte manos a la obra. Pero, tu mente está un poco dormida.

Si estás atascado, cambia. 

Me encanta leer. A veces no puedo parar. Y otras veces me estanco. Los libros que tengo por leer son interesantes, pero por alguna razón no me enganchan, no me motivan a tomarlos y sentarme a leerlos. Cuando esto me pasa, busco novelas románticas ligeras. Ya sé que ellas me devuelven esa pasión y esas ganas por leer. 

Cuando estás estancado, cambia.

Hoy, estuve a punto de irme a un café para “obligarme” a trabajar; mejor pongámoslo como incrementar mis probabilidades de un día productivo. Mi flojera me estaba venciendo. Así que busqué la manera de igual generar un cambio, ese algo que me impulsara a show up. Y aquí estoy. Mi oficina bien gracias, pero hoy, la mudé a la terraza. Se van a reír, pero hasta la vela de mi ritual me traje. Pensé que se iba a apagar con el viento o que con la brisa, el aroma se perdería. Pues no. De vez en cuando me llegan unas ráfagas de vainilla, me encanta.

En fin, al sentarme en la terraza a escribir me di cuenta de algo. ¡Cómo extrañaba mirar el paisaje y en especial la gente en su día a día! Como ya mi escritorio no queda frente a una ventana, me he adaptado a ver la pared. Pero esto es lo que trae el cambio, nuevas perspectivas, nuevos comienzos, pequeños detalles que pueden inspirar un post, un hobby, un sueño, un lo que sea. 

Mientras practicaba mi ritual sensorial, no pude evitar sonreír cuando veía gente en otros departamentos haciendo sus cosas. Y así como yo los veo a ellos, supongo que habrá otros que me ven a mí. ¡Qué habrán pensado viéndome sola en una terraza sonriéndole al espacio! 

Ese señor regando sus plantas en su terraza; otro conversando por teléfono y moviéndose de aquí para allá dentro de su apartamento; un olor a papas fritas, que honestamente a estas horas de la mañana no sé de dónde habrá venido; gente paseando perros; señoras limpiando…

Cuando estás estancado, cambia.

¿Quieres leer pero no te provoca agarrar un libro? Encuentra un género ligero que te ayude a dar el primer paso. 

¿Te cuesta trabajar? Cambia de ambiente. Una nueva vista puede servir de inspiración. Estar lejos de las cosas que te frenan (una cama tentadora, la comodidad de tu hogar, un ambiente soso, etc.) pueden mejorar tus chances de obrar. 

¿Cansado de tus cuatro paredes? Tal vez un toque de decoración, una foto, pintar una pared, agregar plantas, pueden hacer de tu ambiente un lugar más acogedor, creativo e inspirador.

Por ahí me dijeron que a veces estos posts son muy largos y da pereza leerlos enteros, así que aquí me detengo. Creo que entendieron la idea. 

Si estás cansado, si todo lo ves igual, si estás atascado en la rutina, cambia. Ya ves que no se necesitan de cambios masivos. Los pequeños cambios también pueden hacer una gran diferencia.

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