Mis 5 prácticas para mantener el estrés a raya, en especial ahora

Con el mensaje de quedarse en casa y distanciarse, ha estado circulando material para mantener nuestra salud emocional. Como comentaba en el post anterior, es natural estar estresado ante situaciones desconocidas y fuera de nuestro control, y ahora más que nuestras rutinas se han visto alteradas. Así que luego de que me preguntaran qué cosas se podían hacer para aliviar el estrés, decidí juntar todas las prácticas que he utilizado desde hace un tiempo y otras nuevas que me han ayudado en estos momentos.

5 Estrategias para aliviar el estrés en tiempos inciertos

 

  1. Medita

Necesitas solo un par de minutos para esta práctica. Yo recomiendo mínimo 5. Procura meditar en el mismo momento del día para que lo hagas hábito. Yo prefiero en las mañanas antes de empezar el día como tal.

  • Busca un lugar donde no te vayan a molestar o interrumpir.
  • Siéntate en una posición cómoda. Puede ser en el piso, silla, sofá, etc.
  • Coloca un timer por el tiempo de la práctica.
  • Cierra los ojos.
  • Tómate unos segundos para notar el peso de tu cuerpo sobre la silla o piso, el peso de tus manos sobre las piernas, los sonidos que escuchas a tu alrededor.
  • Luego, tómate otros segundos para recorrer tu cuerpo desde la cabeza hasta los pies. Observa cómo se siente, tenso, pesado, ligero (no intentes cambiar nada).
  • Ahora por el resto de la práctica, concéntrate en tu respiración. ¿Dónde sientes el movimiento? Puede ser en la boca del estómago, pecho, por ejemplo. Si te ayuda, cuenta hasta 10, uno con la inhalación y dos con la exhalación y así sucesivamente. Al llegar a 10, comienza el conteo otra vez. 
  • Al finalizar el tiempo, abre los ojos y tómate unos segundos antes de pararte a hacer otra actividad. 

Si lo prefieres, hay aplicaciones para guiarte. Ya les he mencionado que utilizo Headspace. Hay otras.

Nota importante: La meditación no consiste en dejar la mente en blanco. Eso no es posible. Por el contrario, la idea es tomar conciencia de nuestro mundo interior y ser meros observadores, es decir, no dejarnos llevar por los pensamientos y sentimientos, sino darnos cuenta de que esos procesos están ocurriendo. Así que si un día tu cabeza no para y no te deja concentrarte en la respiración, está bien. Vuelve la atención a tu respiración cuantas veces sea necesario. Habrá días donde la práctica será más fácil y otros en los que costará más.

2. Lleva un diario

Puede ser físico o digital. El medio no importa mucho. Lo importante es descargar los pensamientos y sentimientos. No quiero sonar repetitiva, pero esta práctica ayuda a clarificar, a despejar la mente, a calmar la ansiedad y a conocerse a uno mismo. Si lo prefieren, compartan sus pensamientos con algún amigo. Cuando nos expresamos, eso que pesaba en nuestra mente, pierde un poco de peso.

3. Vuelve al momento presente

Este punto más que una práctica es un recordatorio. Recuerden que nuestras preocupaciones y sentimientos suelen estar arraigados en eventos del pasado o del futuro. Al volver al presente, podemos aliviar esa carga imaginaria de aquello que, una vez más, no podemos controlar. Aquí algunas prácticas para volver al ahora:

  • Trata de darte cuenta cada vez que te paras o te sientas. Puede ser también ganar conciencia sobre ese momento en el que tu ansiedad comienza a sentirse tanto física como mentalmente. Otra alternativa es darte cuenta cada vez que agarras el teléfono (¿te has percatado que la mayoría de las veces lo haces por reflejo y no porque ibas a hacer algo concreto?)
  • Como conversamos anteriormente, haz una lista con las cosas que te preocupan. Concéntrate en aquellas que son accionables y traza un plan.
  • Recupero una vez más el ejercicio que compartió Elizabeth Gilbert. En ese instante de ansiedad, piensa en 5 cosas que ves, 4 cosas que escuchas, 3 cosas que sientes, 2 cosas que hueles y 1 que saborees.
  • Siempre puedes volver a la respiración, ese pequeño ejercicio que hacemos en la meditación. Sigue tu respiración mientras inhalas y exhalas. Quédate allí el tiempo que sea necesario.
  • Escucha música, pero no la pongas solo como fondo, sino conscientemente préstale atención, la melodía, la letra. 

4. Practica algún deporte o hobby 

Hay actividades que tienen el poder de ayudarnos a olvidar todo lo que pasa en nuestro alrededor, excepto eso en lo que estamos concentrados haciendo. En mi caso, es el boxeo. Se requiere tanta atención que no hay forma que tu cabeza divague. Para ti puede ser un hobby. Explora y encuentra esa práctica que te enganche y te obligue en cierta forma a concentrarte en ella y nada más. Una vez la encuentres, practícala de forma recurrente.

5. Toma aire fresco

Sé que en momentos de cuarentena, y si no tienes balcón o patio, este punto puede ser un poco difícil. Abre la ventana y quédate ahí un rato. Ver el paisaje, sentir la brisa en la cara, refresca. Es como si el viento se llevara esos pensamientos ruidosos con ella. Queda solo lo que observamos y esa energía positiva creativa e inspiradora. Sonó un poco poético, pero pruébalo y verás a qué me refiero.

 


Quisiera finalizar compartiendo un tip que escuché a propósito de la situación mundial actual. Tómate unos minutos al día y date permiso de preocuparte. Deja que tu cabeza rumie y luego, sigue adelante.

Si tienes algún otro tip o práctica que utilizas para aliviar el estrés, compártela en la sección de comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s