Nunca es tarde

Hoy quisiera compartirte una idea que me llamó la atención hace unas semanas. Imagino que alguna vez has visto en las redes sociales estos mensajes sobre personas mayores que les piden que reflexionen sobre sus vidas. Las respuestas suelen ser la misma, lo único que lamentan son las cosas que se arrepienten no haber hecho.

Ahora, esto del arrepentimiento es algo curioso. Leía una novela que precisamente trataba de esto. El personaje intenta suicidarse porque está deprimida e insatisfecha con su vida actual. Desearía haber tomado un sin fin de caminos distintos. Y cuando le dan la oportunidad de hacerlo y explora todas esas posibilidades, todas esas otras vidas, se da cuenta de que esas decisiones no necesariamente la dejan satisfecha.

Verás, cuando uno toma decisiones, uno cuenta con una cierta cantidad de información. Años después cuando surgen los famosos remordimientos, ¿por qué nos arrepentimos de nuestras acciones? Porque años más tarde tenemos más información o información distinta a la que contábamos al momento de decidir. Eso por un lado. Y por el otro, ¿cómo sabes el resultado de tus acciones? ¿Quién te dijo que si hubieras hecho algo distinto antes, tu vida iba a resultar tal como te la imaginas ahora de haber hecho eso o aquello?

¿Saben qué pasó con el personaje de la novela? Al final elige vivir. Pero más allá de eso, elige vivir su vida actual, volver a ese lugar en el tiempo cuando decidió intentar suicidarse. No eligió cualquiera de las otras vidas. Eligió la que ya tenía.

En palabras simples, los arrepentimientos son meras ideas, pensamientos. Si quieres intentar algo, si alguno de tus remordimientos son accionables, haz algo al respecto para que no te quedes con la duda. Y si no, déjalos ir porque el presente es todo lo que tienes y todo lo que importa. Los “what if” no proporcionan mucha información o al menos no información relevante y valiosa.

La recta final para unas finanzas fit

Ya vimos cómo armar nuestro presupuesto. Les compartí la plantilla que nosotros usamos para organizar y gestionar nuestras finanzas. Luego, comenzamos a recorrer el camino hacia una vida sin deudas y unas finanzas saludables. 

Después de haber ahorrado nuestro fondo de emergencias, no deberíamos necesitar las tarjetas de crédito para eventualidades. Sabemos en qué se nos va el dinero y hemos adquirido mayor conciencia sobre nuestros hábitos de gastos. Estamos listos para ir engordando nuestro cochinito del retiro. ¿Qué viene ahora? 

Estos son los últimos pasos de Dave Ramsey:

  1. Fondo universitario:

Si tienes hijos o estás pensando en tenerlos, imagino que esperas que algún día vayan a la universidad. No tengo hijos, pero sé que entre el colegio y sus demás necesidades y actividades, se nos va muchísimo dinero. Y la universidad, pues digamos que es una gran inversión, no solo para su futuro, sino también para nuestro bolsillo. Si vives en un país donde predominan las universidades privadas, pues más aun te interesa este paso.

  • Crea un nuevo fondo mutuo destinado a la educación de tus hijos.
  • Compara precios entre universidades, las más populares, a la que tú asististe, alguna institución que admires. 
  • ¿Cuánto necesitas ahorrar? ¿Cuánto necesitas reservar mensualmente de tu presupuesto de aquí a que tus hijos vayan a la universidad? Invierte ese monto en tu fondo mutuo.
  • NOTA: considera la inflación en el precio de las matrículas. En Estados Unidos suele ser del 8% anual, como referencia.
  1. Adiós crédito hipotecario:

Admito que no sé cómo las personas hacen para comprar un inmueble sin crédito hipotecario. Hay historias, pero vaya que es una hazaña. Ramsey recomienda obviamente no recurrir a deudas, pero si no encuentras otra manera, evita créditos superiores a 15 años.

Y ahora que no tienes más deudas y tus ahorros e inversiones están en orden, ataca, modo gacela, la hipoteca. Todo centavo que te sobre luego de tus gastos necesarios y fondos de ahorro e inversión, destínalo para ahora sí estar sin una sola deuda. 

Ya has ejercitado los músculos y mejorado tus hábitos. Mantente firme que ya estás llegando a la recta final.

  1. Construir tu riqueza:

“El dinero es bueno para DIVERTIRSE. El dinero es bueno para INVERTIR. Y el dinero es bueno para DAR”.

Dave Ramsey

Según el mismo autor, “alguien que nunca se divierte con el dinero pierde el punto de todo esto. Alguien que nunca invierte dinero nunca va a tener dinero. Alguien que nunca da en retorno es un mono con sus manos dentro de una botella”.

Gastar sabiamente y ahorrar no significa que no te puedas dar gustos. Y como dicen por ahí, ahorrar 1000 dólares cuesta. Pero una vez que llegas a una cantidad mayor, el dinero se reproduce prácticamente solo, de allí la importancia de invertir.

Y pues, dado que estoy compartiendo los pasos de otro autor, para él es importante dar, donar, ayudar, como lo quieras ver. Para nosotros, aun cuando no creemos en religiones, dar es buen karma, o en otras palabras, atrae la abundancia.

Antes de terminar, quería agregar algo que puede entrar en este último paso. ¿Quieres comprar un departamento, un mueble, algún artefacto que necesitas más costoso, o tal vez irte de vacaciones? Recurre a los sinking funds. Nosotros seguimos esta premisa: si nos va a tomar 3 meses en ahorrar, reservamos el monto mensual en nuestra cuenta de ahorros. Si requerimos más meses invertimos ese dinero en un fondo mutuo de bajo riesgo (lo llamamos next dreams o big dreams según el tamaño de la inversión).

Así se ven en resumen nuestros fondos:

A modo de repaso:

Hemos llegado al final del camino para unas finanzas saludables. Estos son los 7 pasos que hemos discutido en las últimas entradas. Espero te motives a mejorar tu situación financiera y que puedas utilizar o adaptar este conocimiento a tus necesidades.

  1. Ahorrar el equivalente a USD 1.000
  2. Pago de deudas bajo el efecto bola de nieve
  3. Fondo de emergencias total
  4. Invertir el 15% de tus ingresos para tu retiro
  5. Fondo universitario
  6. Adiós crédito hipotecario
  7. Construir tu riqueza

Es hora de prepararte para tu retiro

Según Nassim Taleb, en su libro Antifrágil: Las cosas que se benefician del desorden, las deudas te hacen frágil. Asimismo, pone el ejemplo de cómo un freelance es más resistente y antifrágil frente a los cambios y situaciones inesperadas versus al empleado que confía ciegamente en la seguridad de su cheque a fin de mes. El freelancer está acostumbrado al vaivén del dinero. Un mes entra más, otro menos. Cuando no es suficiente sabe que tiene que hacer algo más para solucionar. Mientras tanto, si el empleado dependiente llegase a quedarse sin trabajo de la noche a la mañana, qué hace. Es frágil.

Siguiendo esta lógica y cómo podemos ser más antifrágiles frente al caos, estar libre de deudas y construir un fondo de emergencias nos permiten encaminarnos en esa dirección. Sin embargo, unas buenas finanzas no se detienen allí. Exploremos el próximo paso de Dave Ramsey.

  1. Invertir el 15% de tus ingresos para tu retiro

En una entrada anterior, les comentaba cómo en algunas culturas no parece existir la mentalidad de prepararse para el retiro. Es casi como si uno creyese que va a trabajar por siempre y que cuando se haga muy mayor algo va a pasar milagrosamente para mantenernos. Y aquí entra el cuarto paso.

En teoría, a estas alturas no debes tener deudas y has dejado de usar tus tarjetas de crédito. Les confieso que en nuestro caso desafortunadamente no podemos dejar de usarlas. En donde vivimos, no existe la modalidad de tarjeta débito/crédito (crearon unas nuevas tarjetas digitales, pero tienen comisiones por todos lados). Por ende, hay servicios que solo permiten contratarse con tarjetas de crédito. Sin embargo, tenemos la regla de que no se usa la tarjeta al menos que el monto esté respaldado en la cuenta.

En fin, mi punto es que al no tener deudas, deberías haber liberado una buena porción de tus gastos. Por ende, puedes enfocarte ahora en ahorrar e invertir. Probablemente todos tenemos un fondo de pensión. Y, como dice Ramsey, si cuando te retires el gobierno te da algo, pues que sea un plus. Nosotros nos enfocaremos en crear nuestro propio fondo de pensiones. Para ello, toca invertir en fondos mutuos. Infórmate en tu país dónde es mejor invertir. 

En nuestra experiencia, evita los fondos que ofrecen los bancos. No suelen tener buena rentabilidad. Nosotros, por ejemplo, utilizamos una empresa que “invierte” y “distribuye”, si se quiere, los fondos por nosotros. 

Tips para invertir

  • Distribuye tu dinero en fondos de diferente categoría de riesgo, así minimizas precisamente el riesgo.
  • Busca que tus fondos tengan una rentabilidad anual del 12% más o menos.
  • Para fondos a largo plazo, como es el caso del retiro, convienen fondos de riesgo alto y viceversa.
  • No te desesperes si pierdes dinero. En especial cuando una inversión es a largo plazo y con alto riesgo, tu dinero va a fluctuar un montón, pero después de años, deberías ver los frutos.
  • Te recomiendo que no estés revisando constantemente tus inversiones y más si son a largo plazo.
  • ¿Sabías que puedes invertir en empresas verdes? Apoyemos la sustentabilidad.

Entonces, ¿listo para invertir? Primero, ¿sabes cuánto dinero necesitas para tu retiro? Te comparto una herramienta gratis de Ramsey para hacer este cálculo. Está en inglés. Esto te va a ayudar a saber cuánto necesitas ahorrar al mes para alcanzar tu meta financiera. Paso previo, haz el ejercicio de calcular cuánto dinero necesitarás al mes para cubrir tus necesidades en tus años como retirado.

En nuestro intento por ser más antifrágil, estamos analizando la posibilidad de minimizar aun más el riesgo de nuestras inversiones al garantizar que el monto que necesitamos para el retiro coincida con el escenario pesimista de nuestras inversiones. Verás, invertir no es una ciencia exacta. Suele hacer predicciones para saber cómo van a rentabilizar tus fondos. Suele haber una proyección pesimista, una esperada y otra optimista. Si llegásemos a ahorrar el monto que necesitamos en el escenario pesimista y al final termina rentabilizando según la proyección esperada u optimista, pues será un plus para nosotros. Honestamente no sé si es posible ni si nuestra lógica tiene sentido, pero es una idea.

Volviendo al paso cuatro, el principio entonces es que calcules el 15% de tu sueldo bruto. Ese es el monto que invertirás mes a mes en tu fondo de pensiones. Si según la calculadora, para lograr tu monto deseado de retiro necesitas ahorrar más del 15%, pues haz los ajuste pertinentes. 

¿Entusiasmado? Es posible tener finanzas saludables. Es posible ahorrar para un mejor futuro. Solo necesitas enfoque, motivación y confianza para lograrlo.

¿Estás preparado en caso de emergencia?

Ya tenemos nuestro presupuesto. Hemos alocado cada centavo en cada categoría. ¿Qué viene ahora?

Estos son los siete pasos de Dave Ramsey para unas finanzas saludables:

  1. Ahorrar el equivalente a USD 1.000
  2. Pago de deudas bajo el efecto bola de nieve
  3. Fondo de emergencias total
  4. Invertir el 15% de tus ingresos para tu retiro
  5. Fondo universitario
  6. Adiós crédito hipotecario
  7. Construir tu riqueza
Nota: esta es mi propia traducción a los nombres de los pasos.

Hoy, discutiremos los primeros tres.

Verás, muchos de nosotros utilizamos el crédito como muleta. Cuando quieres comprar algo más costoso, cuando te vas de vacaciones, cuando se te acabó el presupuesto del mes, usas la tarjeta de crédito. Algunos serán metódicos con el pago de sus cuotas. Otros simplemente abonarán el monto mínimo al mes. Y cuando ocurre una emergencia, aparece el crédito de nuevo.

Por eso el primer paso es construir un fondo de emergencias, para verdaderas emergencias (no compras de muebles o vacaciones). Una vez que has logrado reunir el equivalente a mil dólares, luego en el paso 3 continuarás ahorrando hasta que llegues entre 3 y 6 meses del monto equivalente a tus gastos. La recomendación es si eres soltero o en tu familia hay un solo ingreso, ahorres 6 meses de gastos. De lo contrario, podrías ahorrar solo 3 meses. Nota que hablo de gastos, no monto de tus ingresos. A la hora de la chiquita, por ejemplo, si te quedas sin empleo, lo importante es que puedas cubrir tus gastos esenciales mientras resuelves la emergencia. Los gastos no esenciales serían el equivalente a lujo en estos casos, en mi opinión.

Ahora, ¿por qué el fondo de emergencias consta de dos pasos y no solo de uno? Cuando estamos comenzando nuestro proceso de salud financiera es importante mantener la motivación para seguir avanzando. No es fácil quebrar viejos hábitos. La tentación de comprar o endeudarnos va a estar siempre allí. Sin embargo, haz la cuenta. ¿Cuál es el equivalente a 3 o 6 meses de gastos? Bastante dinero, ¿cierto? Entonces, USD 1.000 comparado con ese monto no es tan abrumador, ¿correcto? 

Este primer paso te va a permitir tener un efectivo disponible para cualquier emergencia que ocurra mientras vas adquiriendo momentum y resguardando tus finanzas. Si fueses directo al pago de tus deudas (paso 2), cuando alguna emergencia surja recurrirás de nuevo a tus tarjetas de crédito y estarás agregando otra deuda más a la lista. Eso sí, siempre recarga tu fondo de emergencias una vez hagas uso de él. A medida que vayas ahorrando para tu fondo de emergencias total (paso 3), querrás mantenerlo intacto y por ende, serás más juicioso con lo que consideres emergencia. ¡Créeme!

Mi esposo y yo vamos por el paso 3. Supongo que por mi naturaleza precavida, desde hace años he contemplado y tratado de crear este fondo de emergencias. Todos los años, llegado diciembre, por esta razón o la otra, el fondo se desinflaba. Supongo que por emergencias entendíamos de todo un poco. Ahora que por fin vamos en serio con el asunto, es tan emocionante el progreso que no querrás volver atrás.

Bien, ya cubrimos el primer y tercer paso. Vayamos al segundo. Para muchos, probablemente este paso será el más importante. El truco de Ramsey es el efecto de bola de nieve. Para él, gran parte del logro de estos pasos es tu esfuerzo y dedicación. La idea es realmente poner una buena tajada de tu presupuesto en el paso en el que estés. De lo contrario, vas a tardar muchos años en alcanzar los objetivos deseados o te vas a desviar fácilmente. 

Dicho esto, la idea es hacer una lista con todas tus deudas, desde deudas a otras personas a tarjetas de crédito y créditos en general, todo menos el crédito hipotecario. Ordena tus deudas de menor a mayor. Ahorra todo lo que puedas para abonar a tu primera deuda. Una vez que la pagues por completo, abona ese monto que lograste ahorrar anteriormente más todo lo que puedas ahorrar adicional para el pago de la segunda deuda, y así sucesivamente con el resto. Si te das cuenta, el efecto de bola de nieve se debe a que poco a poco los montos que vas alocando al pago de las deudas va incrementando por lo que tus deudas van desapareciendo más rápido. 

Como les comenté en otra oportunidad, nuestro nivel de deuda no era catastrófico. Sin embargo, si tu situación es diferente, la mentalidad aquí lo es todo. Un café de Starbucks menos a la semana, ¿cuánto te suma? Y, ¿qué tal adiós Starbucks? Querer es poder.

Sé que a veces hay presión social, presión por salir, aparentar o querer llevar una vida de lujos (y por lujos no me refiero a volver en un jet privado). ¿Qué importa más, tu tranquilidad y seguridad o cómo otros juzguen la decoración de tu jardín? Recuerda:

“Primero te ignoran, luego se ríen de ti. Después van en tu contra. Luego tú ganas”.

Mahatma Gandhi

Finanzas fit: Cómo llevar un presupuesto

[Querido lector, este post es un poco largo, pero también contiene varias imágenes. Me disculpo de antemano, pero las explicaciones son necesarias].

Como les comenté en la entrada anterior, nos vamos a dedicar a hablar sobre finanzas. ¿Por qué? Porque mi valor principal es el bienestar, y este, es un gran componente de mi vida extraordinaria. Así que aquí vamos.

Hace tiempo me topé con Dave Ramsey, pero nunca había leído su libro hasta hace poco. Debo admitir, sin embargo, que nunca hemos estado en los aprietos de muchas de las familias que comparte en su libro. Nuestro nivel de deuda era ínfima comparado con todas esas historias. Verán, en Estados Unidos, al igual que en Chile, en mi opinión, existe una gran cultura de consumismo. La diversidad de productos financieros es abrumante. Y para los que no sabemos de finanzas, es la oportunidad perfecta de convertirnos en conejos de india. Al fin y al cabo, ¿quién lee las letras pequeñas si ni siquiera sabemos dónde están?

Ramsey estructuró un sistema de siete pasos para guiar a las personas a dejar las deudas atrás y tener unas finanzas saludables. Sin embargo, antes de empezar con esos pasos, hay una cosa que hacer: el presupuesto.

Él recomienda lo que llama presupuesto cero. Sin saber su nombre, eso es lo que estaba haciendo la verdad, pero déjenme contarles nuestra evolución.

Nuestro presupuesto

Así se veía nuestro primer presupuesto:

Siempre hemos utilizado Excel. Así que como pueden ver en la parte inferior de la imagen, construimos una serie de fórmulas y listados para que al registrar cada gasto o ingreso se fueran sumando y mostrándonos los montos de las cuentas en tiempo real. A la izquierda, registrábamos cada transacción y eso se iba reflejando en el cuadro a la derecha mes a mes. En este último cuadro a la derecha, teníamos los saldos de las cuentas, las categorías de gastos y nuestros ahorros. No voy a entrar en más detalles porque como dije, este fue nuestro primer cuadro y ha evolucionado mucho desde entonces.

Veamos cómo luce nuestro presupuesto ahora.

No les voy a mentir. El Excel tiene una serie de fórmulas un tanto complejas, así que les explicaré los elementos importantes. Pueden usar nuestro formato como plantilla.

Hojas de Excel

Fíjate en la parte inferior de la imagen anterior. Cada hoja tiene su propósito.

  • Flujo de caja: esta es la vista principal. Aquí colocamos los montos presupuestados por categoría. Asimismo, podemos ver lo que vamos gastando, cuánto queda disponible, los saldos de las cuentas, en fin, nuestros ingresos y gastos. La vista actual muestra enero. A medida que pasa el año, iremos agrupando las filas para que siempre se vea el mes en curso. 
  • Registro: en esta hoja anotamos todas las transacciones, es decir, cada gasto o abono que hacemos en el mes. Cada transacción consta de su fecha, el mes (del 1 al 12) al que corresponde, su categoría y una breve descripción. Dependiendo de si la transacción fue un gasto o un abono, colocamos el monto en la columna de débito o crédito. Finalmente, completamos la última columna con la cuenta bancaria que se afectó con esa transacción. Si utilizas efectivo, podrías incluirlo aquí. 
  • Ahorros: en esta pestaña llevamos un control de nuestros ahorros e inversiones. La idea es saber cuánto queremos o necesitamos ahorrar y si es posible establecer cuánto tiempo nos va a tomar (o cuánto tiempo disponemos para ahorrarlo). Luego, gracias a las fórmulas podemos saber de forma automática cuánto tendríamos que presupuestar por categoría en un mes dado para llegar al objetivo en la fecha establecida. La última columna de ubicación la utilizamos para saber en dónde están alojados esos ahorros o inversiones. 
  • TC: La idea, si gustaras seguir los pasos de Dave Ramsey, es no usar tus tarjetas de crédito, es decir, no tener deudas. Suponiendo que siguieras usándolas, puedes llevar un registro de las compras en esta hoja. 

Las últimas dos hojas son para facilitar el diseño y automatización de todo el documento del presupuesto. 

Cómo utilizar nuestro documento

Puedes descargar nuestro modelo de presupuesto aquí.

Si te manejas con Excel, verás que contiene fórmulas por todas partes. De hecho, casi todos los títulos, categorías, etc. están con fórmulas. Todo lo que sean nombres de cuentas, ingresos, gastos y demás van en la hoja de listas. Así que primero dirígete a esa hoja y coloca tus categorías. Te coloqué algunos nombres de referencia. 

No deberías necesitar modificar la hoja de Fórmulas. De hecho, te recomiendo que lo evites. Esta última hoja hace toda la magia de la automatización del presupuesto posible. Por supuesto, si tus categorías de gastos, cuentas, ahorros o inversiones superan el número de filas actuales, tendrás que agregar más filas en la hoja de fórmulas y asegurarte que las fórmulas se hayan pegado en estas nuevas filas que agregaste. 

Tip: Si necesitas hacer espacio para nuevas filas, arrastra las filas que ya contienen datos en lugar de cortarlas y pegarlas más abajo. Así evitas quebrar las fórmulas.

Luego, diríjate a la hoja de flujo de caja.

A final de cada mes, arma tu presupuesto. Las categorías y montos presupuestados pueden variar por mes. La idea entonces es que tomes tus ingresos y los distribuyas entre tus gastos, ahorros e inversiones hasta que no quede ni un centavo, es decir, que te quede en cero.

Ahora, solo tienes que comenzar a registrar tus transacciones y ver cómo se va afectando tu flujo de caja. Te coloqué un ejemplo en la hoja de Registro. Si usas tus tarjetas de crédito o tienes objetivos de ahorro e inversión, ve completando las hojas correspondientes.

NOTA: es importante que agregues el saldo inicial de tus cuentas bancarias la primera vez (los meses subsiguientes se hace automático). Asimismo, agrega tus ingresos, no solo gastos, para que todas las fórmulas hagan su trabajo y veas saldos certeros y en tiempo real.

Yo actualizo el registro de transacciones una vez por semana. Así, no te llevas sorpresas. Y para no llevarte sorpresas, también procura no modificar los montos presupuestados a menos que sea realmente necesario. La idea es que lo que presupuestaste es lo que puedes gastar en esa categoría. A final de mes puedes hacer ajustes para el siguiente. Este es un consejo de Ramsey, pero como practicante de su método te puedo decir que ayuda a evitar gastos innecesarios y aprender a retardar la fiebre de la satisfacción instantánea. 

Si tienes alguna duda sobre el cuadro, puedes dejarnos un comentario en la sección al final del post. Te invito a que descargues el Excel y juegues un poco con él para familiarizarte. La explicación suena más difícil de lo que es. Ya hicimos el trabajo arduo de formular todo para que tú solo tengas que completar. También puedes buscarte alguna otra plantilla o hasta llevar el presupuesto en papel. Tú elige lo que se te acomode. Lo importante es, ¡lleva un presupuesto!

Últimos tips

  • Es usual tener categorías como ropa, entretenimiento y otros gastos variables; por variables quiero decir que no son montos fijos como el arriendo, internet y otros. En nuestra experiencia, presupuestar un monto para cada una de esas categorías abiertas nos resulta restrictivo y estresante e inclusive difícil de predecir. Por eso, ahora tenemos una categoría que llamamos Jackpot. Es un cochinito o un pote que contiene todos estos gastos variables porque no todos los meses puede que necesitemos comprar ropa, por ejemplo. 
  • A veces tenemos suscripciones que pagamos una vez al año o el seguro médico, por ejemplo. Divide lo que debes pagar entre 12 meses y ahorra ese monto mes a mes para que no te caiga el gasto de golpe. Cuando toque pagarlo, ya tendrás ese monto total ahorrado sin ahogar tus finanzas. El mismo principio aplica para vacaciones o compras grandes que quieras realizar. Todos estos casos es lo que colocamos como Sinking Funds (elige el nombre que quieras). 

Happy budgeting! Haz de la gestión de tus finanzas algo divertido. No tiene por qué ser un martirio.

¿Tus finanzas están en forma?

Tal como les prometí a finales del año pasado, esta semana empezamos una serie de posts sobre temas financieros. Por años, he trabajado junto a mi esposo en construir nuestra salud financiera. A punta de prueba y error hemos ido armando nuestro presupuesto, ajustándolo a nuestras necesidades, cambiando lo que no nos ha funcionado, probando y probando. 

Este año, la pandemia nos permitió alcanzar, para mí, sueños que venía persiguiendo por mucho tiempo ya. Y eso nos llevó a querer seguir mejorando, pero ¿cómo? Comenzamos a leer sobre finanzas. ¿Cómo no se nos ocurrió antes? No lo sé, mitos, a lo mejor. 

Y con este nuevo conocimiento, emprendimos nuestro experimento actual. Esta vez, considero que conseguimos algo, ese algo que realmente nos va a permitir tener unas finanzas fit. Por esta razón, quiero contártelo.

Siempre me he preguntado, ¿cómo podemos lograr que cuando no podamos trabajar podamos vivir tranquilos? Nunca he creído en los sistemas de pensiones. Lo he visto una y otra vez. Te aferras a ese dinero que el gobierno te va a dar, nunca igual a lo que ganabas y con los años empiezas a pasar trabajo. Otros esperan a retirarse para según hacer todo lo que no hicieron en sus años mozos.

En realidad, ahorrar para el retiro no es una mala idea. De hecho, ES lo que debemos HACER, según nuestras investigaciones. No esperes, sin embargo, a retirarte para cumplir tus sueños. Puedes llevarte un fiasco. 

No sé si esta sensación pueda generalizarse a mi cultura de origen o si es una sensación personal. No obstante, crecí creyendo que eso de invertir era para multimillonarios. En mi opinión, por ejemplo, se ha creado todo un mito alrededor de invertir en ítems como acciones y similares. “El riesgo es muy alto”, dicen por ahí. Recuerdo inclusive una profesora del colegio que nos contó su experiencia comprando acciones de una empresa y terminó perdiendo toda su inversión. Así que “más vale invertir si te sobra el dinero para que si lo pierdes no se traduzca en debacle” (Eso dice la creencia popular). 

El asunto está en que como no sabemos del tema, nos da miedo. Carecemos de educación financiera. Como resultado, no sabemos invertir.

Principales aprendizajes

Durante toda esa ruta educativa, estos han sido mis aprendizajes:

  • No importa cuál sea tu sueldo, más aun, no importa qué tanto más logres ganar. Si no trabajas tus hábitos de gastos, dinero que entre, dinero que se te va a ir.
  • Llámame cuadrada y demasiado planificada, pero si no tienes un presupuesto, no sabes en qué estás gastando el dinero. Si no sabes a dónde se va, ¿cómo vas a mejorar tus hábitos de gastos y estar en forma financiera?
  • Siempre hay gastos innecesarios. Analiza bien tus categorías. Riega tu propio jardín. Olvídate del jardín del vecino. 
  • Nos hemos casado con la satisfacción instantánea. Quiero todo ya. Y con esto, vienen las deudas interminables.
  • Lee las letras pequeñas. Tus cuentas, tarjetas, servicios bancarios, créditos y demás parecen estar diseñados para que la institución nunca pierda. Por ende, es muy probable que tú salgas perdiendo. Está al tanto de las comisiones e impuestos que pagas. Compara los productos de distintas instituciones para que encuentres los que mejor se adapten a tus necesidades. Llamémoslo, “ganémosle al sistema”, si es que se puede.
  • El cambio es lo único constante en la vida. No sabes qué puede pasar hoy o mañana: una pandemia, un despido, un esto o aquello. Es importante tener un fondo de emergencia. Yo lo imaginaba así. Si mañana tuviera que mudarme a otro país, ¿tengo suficiente dinero para pagar tarjetas de crédito, deudas, etc. y dejar todo en saldo cero? Mi premisa entonces fue: mis ahorros deben superar mis deudas (tarjetas de crédito, por ejemplo) y gastos. (¡Este fue nuestro primer gran logro en pandemia!).

La próxima semana vamos a explorar nuestro nuevo experimento. Les adelanto que mientras trabajábamos con nuestras inversiones, decidimos hacer un stop y aplicar los pasos de Dave Ramsey, consejero financiero y autor de “La transformación total de su dinero”. Asimismo, les voy a mostrar nuestro formato de presupuesto y otras recomendaciones de conocedores en el tema.

¿Ya estableciste tus resoluciones para el 2021?

Muchos de ustedes les gustará establecer resoluciones para empezar el año enfocados en nuevos objetivos. Como he dicho ya millones de veces, no soy amiga de las metas, es decir, de objetivos como “bajar tantos kilos”. En otras palabras, huyo de las metas numéricas. Tengo una excepción con mi reto de lectura. Hay algo que me divierte de unirme a la comunidad de Goodreads y buscar completar la cantidad de libros que establecí. Por supuesto, igual es un número, lo más importante para mí, sigue siendo simplemente tener la lectura como hábito.

Dicho esto, a principios de año, mi esposo y yo hacemos un análisis del año anterior y nos preparamos para el año entrante.

Nuestro cierre de año

¿Recuerdan nuestro Family Meeting? En lugar de hacer nuestro tradicional análisis de favoritos, aspectos a mejorar, lecciones, cosas por las que estamos agradecidos y próximos pasos de la semana, lo hacemos del año. Es decir, repasamos todo lo que escribimos semana a semana durante el año (en este caso 2020) en cada categoría. Es una bonita forma de recordar todo lo que ocurrió, todo lo que logramos y todo lo trabajado. Asimismo, es una especie de tributo y despedida del año. 

Luego, escribimos nuestros favoritos del año, los aspectos que necesitan mejoras de cara al próximo año, las lecciones del año y cerramos con nuestro ejercicio de gratitud. Para la última categoría “próximos pasos”, hacemos un ejercicio diferente.

Como amantes de post-it que somos, hacemos un mini tablero. Cada uno medita sobre las grandes categorías que quisiera trabajar el año entrante. Procuramos que no sean más de tres aspectos. “Quien mucho abarca poco aprieta”. 

Debajo de esas tres categorías, colocamos tres o cuatro subcategorías u objetivos que representen esos aspectos más concretos a trabajar. Por ejemplo, una categoría puede ser “Cuidado personal”. Y, como objetivos o aspectos concretos a trabajar tenemos “hábito de meditación”, “práctica del diario”, etc. Noten que son accionables, pero accionables más insipirados en la creación de hábitos que en resultados cuantificables.

Para finalizar, hacemos el mismo proceso de análisis, pero esta vez como familia. ¿Cuáles son esas categorías o grandes proyectos que queremos trabajar como familia? ¿Qué incluyen esas categorías? Aquí podemos encontrar cosas como: “Salud”, con objetivos como “nutrición 2.0”, “hábito de ejercicios”, etc. 

Recuerda, los sistemas te permiten enfocarte en la mejora continua. Más allá de cuánto avanzas cada día, importa avanzar. Y tú, ¿en qué aspectos vas a concentrar tus energías durante el 2021?

¿Tienes el coraje de admitir tu ignorancia?

Primero que nada, quiero desearles un muy feliz año 2021. ¿Cómo están sus niveles de energía? ¿Armaron su lista de resoluciones para este nuevo período? Espero que hayan gozado en sus festividades a pesar de las adaptaciones que de seguro tuvieron que hacer por la pandemia. Ahora, entrenemos en lo que nos compete hoy.

Como muchos saben, este blog trata temas de bienestar. Ciertamente, en algunas oportunidades hago uso de fuentes reconocidas de información para sustentar mis hallazgos. Sin embargo, en su esencia, cada entrada hace referencia a alguna experiencia directa o indirecta que he tenido. En otras palabras, este blog es mi ruta y mis pasos para seguir construyendo mi versión de una vida extraordinaria. Espero en mi camino poder inspirarte a que adoptes prácticas o experimentos que te puedan servir para tú armar tu propia versión de vida extraordinaria.

Por todo lo anterior, el conocimiento que les comparto es subjetivo y en ningún momento espero que se considere dogmático. Y hago esta acotación porque mientras más uno lee y se informa, más ignorante uno se siente, o mejor dicho, más se da cuenta uno de lo poco que sabe. 

“Yo solo sé que no sé nada”.

Sócrates

Precisamente, esta es mi invitación para hoy. ¿Tienes el coraje de admitir tu ignorancia? ¿Cuántas veces opinamos sobre temas políticos sin saber sobre la historia de un país o sobre los mismos principios de la ideología que defendemos o criticamos? ¿Cuántas veces competimos en nuestras conversaciones por tener algo que decir? Y a esto le agregamos que usualmente nos reunimos con personas que piensan similar a nosotros. Por ende, ¿quién cuestiona nuestros planteamientos? 

Todo esto da pie a que consciente o inconscientemente creamos nuestra mirada como la única verdad o la única verdad que hace sentido. Como consecuencia, descalificamos al otro, lo tildamos de ignorante, etc. ¿No será al revés? ¿No seremos los dos ignorantes en su medida?

Supongo que le debo a Yuval Noah Harari este post. Su último libro, 21 lecciones para el siglo XXI, me dejaron mucho que pensar. Por esta razón, no solo te invito a conocerte y a admitir que no siempre tenemos la razón ni sabemos de lo que estamos hablando. Y que aun cuando sepamos, el otro no necesariamente está errado. Pero también, te hablo de la ignorancia porque como decía más arriba, mis planteamientos en este blog no son verdades absolutas ni dogmas. Este es mi gran experimento y puede que hasta a veces me contradiga a medida que aprendo nuevas cosas. Ustedes saben, no obstante, que me gusta ser transparente. Así que aun cuando me contradiga o me equivoque, lo sabrán por esta vía.

¡A celebrar la ignorancia porque es la puerta para motivarnos a aprender y adquirir, ojalá, sabiduría! (Aunque admito que a veces la ignorancia parece una bendición jajajaja).

Llegó el momento de reflexión, cierre y preparación

Este ha sido un año de retos, adaptación y reflexión. Si aun no nos quedaba claro, el 2020 vino para confirmarnos que si hay algo constante es el cambio. Y en medio de ese cambio, podemos aprender a ser flexibles, compasivos, a soltar el control y aprender nuevas perspectivas, formas, métodos, y por sobre todo, agradecer. Siempre hay algo por lo que estar agradecido.

Espero que este año les haya brindado la oportunidad de reflexionar sobre las cosas que realmente valoran. Y en medio de ese proceso, espero se hayan inspirado para adoptar una perspectiva más esencialista frente a la vida. Mi mantra es menos es más y aplica para todo.

Pasando a otros temas, debo admitir que la semana pasada estuvimos de vacaciones en casa y no me di cuenta que había hecho mal la cuenta. Me tocaba publicar la semana pasada. Mas, como dice el refrán más vale tarde que nunca. Ya se acerca el fin de año. Ya la Navidad y el espíritu que trae esta época se siente. Me imagino que muchos están ansiosos por dejar el 2020 atrás. Y la verdad, no quiero llenarlos con más reflexiones y temas a discutir. En lo personal, quiero respirar a profundidad estas últimas semanas que quedan y acumular toda la energía posible para comenzar el 2021 de la mejor manera posible. También quiero extenderles la invitación a todos ustedes. Quiero que ustedes respiren y le saquen el mayor provecho a estos días para que el primero de enero tengan las baterías recargadas para enfrentar otro año más, que de seguro vendrá con más retos y sorpresas (como dijo una vez un antiguo jefe, las experiencias no son ni malas ni buenas, solo experiencias).

Aprovecho la oportunidad para contarles también que he estado investigando sobre las finanzas personales. Llevo años queriendo escribir sobre ello. Asimismo, llevo años construyendo un cuadro de presupuesto y aprendiendo sobre cómo manejar mejor nuestras finanzas para compartirles mis aprendizajes. El dinero suele ser un tema sensible en muchas familias, así que la salud financiera es parte del camino hacia una vida plena. Decidí que es mejor que comencemos el año con estos nuevos conocimientos para no contarles una parte ahora y otra parte después. Muchos estarán de vacaciones o a punto de tomarse unos días y nuestra mente ahorita probablemente está en modo de festividades.

Por este motivo, este será mi último post del año. Como dije anteriormente, tomémonos estas últimas semanas para cerrar nuestro año 2020 y prepararnos para el 2021. Recarguemos las baterías, limpiemos la energía a nuestro alrededor y aquí nos encontraremos muy pronto con el mejor de los ánimos para acompañarnos durante lo que venga.

Queridos lectores, les agradezco su apoyo y comunidad, gracias por dedicar unos minutos de sus días a leer estas líneas. Les deseo una muy feliz Navidad y que el 2021 nos traiga a todos salud y prosperidad. ¡Ánimo y nos vemos pronto!

Tiempos de decencia, ¿te unes?

Eventos recientes me han llevado a reflexionar sobre la situación mundial. Tantas cosas han cambiado desde la Revolución Industrial. Tantos paradigmas se han quebrado o se siguen intentando quebrar. La carrera actual se inclina hacia romper el statu quo y crear organizaciones y sociedades más humanas.

En Latinoamérica, en Estados Unidos, en cada rincón del mundo se eleva un grito por equidad. Quién diría que después de la abolición de la esclavitud, todavía existiría racismo. La comunidad LGBTQ lucha por sus derechos, por ser considerados como cualquier heterosexual, por no ser discriminado por su orientación sexual. Y a estas voces se unen aquellas que piden conciencia ambiental, equidad para las mujeres y que no se discrimine por creencias, religión, género, etc.

En algunos países, en especial dentro de Latinoamérica, la batalla socio-económica continúa. Balanzas de oportunidades, beneficios y poder adquisitivo un tanto desequilibradas, ideologías mal aplicadas… Los extremos cada uno buscando reclamar su territorio. Por algo dicen que el poder corrompe.

NOTA: Esta no es una entrada sobre política. Mi posición es neutra. En mi opinión, ningún extremo es bueno y casarse con una opción solo encasilla. Mis posiciones hablan en función de valores y propuestas y en el trato que los seres humanos nos merecemos.

Sin embargo, la sociedad parece estar pidiendo otra cosa. Está pidiendo decencia. Está pidiendo volver a nuestros valores esenciales, valores que lleven a la unidad y al balance, a la conciencia del otro. Cada uno de los grandes problemas que enfrentamos hoy en día como sociedad, se solucionan si cada uno de nosotros, no solo gobiernos y empresas, pone su granito de arena.

El cambio climático no se va a frenar solo si las empresas reducen su huella y si los gobiernos invierten en soluciones. Nosotros podemos contribuir con pequeños cambios:

  • Hacer compost para que nuestros desechos orgánicos no liberen metales pesados a la atmósfera una vez se depositen en los vertederos.
  • Remplazar productos de higiene personal y hogar por opciones más naturales y orgánicas.
  • Procurar comprar productos que vengan en envases reciclables, como vidrio, aluminio o en su defecto papel/cartón. Mejor aun, busca productos que no vengan en envase.
  • Buscar productos que sean concentrados o más duraderos. Por ejemplo, dicen que los champús sólidos pueden durar hasta 3 meses manteniéndolos sin contacto constante con el agua de la regadera. (Aun estamos gastando lo que queda de champú de botella, pero mantente pendiente en nuestras redes donde les contaré cómo nos va con el champú sólido en cuanto lo abramos).
  • Ahorrar agua cerrando el grifo mientras te enjabonas o colocar filtros y accesorios que controlen el flujo de la llave.
  • Optar por electrodomésticos y ampolletas/bombillos ahorradores.
  • Reducir, reciclar y reutilizar lo que se pueda.
  • Si te animas, cámbiate al veganismo. Una opción intermedia es ser vegetariano, o mantente carnívoro, pero reduce tu consumo de carne (el nivel en el que te sientas cómodo).

En cuanto a la equidad social, política, económica y cultural, puedes empezar por escuchar abiertamente a aquellos que opinan diferente a ti. Su punto de vista es válido aun cuando no lo compartas. Puedes recordar tratar a otros como te gustaría que te trataran a ti, con respeto y tolerancia. La mejor forma de generar una influencia positiva en el mundo es a través del ejemplo. Presta atención a tu lenguaje. ¿Es destructivo o constructivo? 

Y si te gustan las causas, pues apóyalas, ya sean políticas, inspiradas en los derechos de las personas, medioambientales, sociales, artísticas, económicas. En esta nota, además de todo el tema ecológico, ¿saben qué me gusta hacer? Apoyar a las pequeñas empresas. Me encanta la atención al cliente, lo local y artístico y el hecho de que puedo obtener productos más naturales, únicos o diferentes. Esta es mi manera de contribuir con la economía del país donde vivo y de apoyar a artistas, que como yo, sé lo que cuesta surgir con su arte.

Sí, sigamos apoyando o luchando por los derechos y causas que nos motivan. Pero por sobre todo, empieza mirándote al espejo y limpia tu casa antes de hacer demandas externas. Todo aporta y juntos, desde el nivel individual al colectivo, es como se generan los grandes cambios que esperamos.