La recta final para unas finanzas fit

Ya vimos cómo armar nuestro presupuesto. Les compartí la plantilla que nosotros usamos para organizar y gestionar nuestras finanzas. Luego, comenzamos a recorrer el camino hacia una vida sin deudas y unas finanzas saludables. 

Después de haber ahorrado nuestro fondo de emergencias, no deberíamos necesitar las tarjetas de crédito para eventualidades. Sabemos en qué se nos va el dinero y hemos adquirido mayor conciencia sobre nuestros hábitos de gastos. Estamos listos para ir engordando nuestro cochinito del retiro. ¿Qué viene ahora? 

Estos son los últimos pasos de Dave Ramsey:

  1. Fondo universitario:

Si tienes hijos o estás pensando en tenerlos, imagino que esperas que algún día vayan a la universidad. No tengo hijos, pero sé que entre el colegio y sus demás necesidades y actividades, se nos va muchísimo dinero. Y la universidad, pues digamos que es una gran inversión, no solo para su futuro, sino también para nuestro bolsillo. Si vives en un país donde predominan las universidades privadas, pues más aun te interesa este paso.

  • Crea un nuevo fondo mutuo destinado a la educación de tus hijos.
  • Compara precios entre universidades, las más populares, a la que tú asististe, alguna institución que admires. 
  • ¿Cuánto necesitas ahorrar? ¿Cuánto necesitas reservar mensualmente de tu presupuesto de aquí a que tus hijos vayan a la universidad? Invierte ese monto en tu fondo mutuo.
  • NOTA: considera la inflación en el precio de las matrículas. En Estados Unidos suele ser del 8% anual, como referencia.
  1. Adiós crédito hipotecario:

Admito que no sé cómo las personas hacen para comprar un inmueble sin crédito hipotecario. Hay historias, pero vaya que es una hazaña. Ramsey recomienda obviamente no recurrir a deudas, pero si no encuentras otra manera, evita créditos superiores a 15 años.

Y ahora que no tienes más deudas y tus ahorros e inversiones están en orden, ataca, modo gacela, la hipoteca. Todo centavo que te sobre luego de tus gastos necesarios y fondos de ahorro e inversión, destínalo para ahora sí estar sin una sola deuda. 

Ya has ejercitado los músculos y mejorado tus hábitos. Mantente firme que ya estás llegando a la recta final.

  1. Construir tu riqueza:

“El dinero es bueno para DIVERTIRSE. El dinero es bueno para INVERTIR. Y el dinero es bueno para DAR”.

Dave Ramsey

Según el mismo autor, “alguien que nunca se divierte con el dinero pierde el punto de todo esto. Alguien que nunca invierte dinero nunca va a tener dinero. Alguien que nunca da en retorno es un mono con sus manos dentro de una botella”.

Gastar sabiamente y ahorrar no significa que no te puedas dar gustos. Y como dicen por ahí, ahorrar 1000 dólares cuesta. Pero una vez que llegas a una cantidad mayor, el dinero se reproduce prácticamente solo, de allí la importancia de invertir.

Y pues, dado que estoy compartiendo los pasos de otro autor, para él es importante dar, donar, ayudar, como lo quieras ver. Para nosotros, aun cuando no creemos en religiones, dar es buen karma, o en otras palabras, atrae la abundancia.

Antes de terminar, quería agregar algo que puede entrar en este último paso. ¿Quieres comprar un departamento, un mueble, algún artefacto que necesitas más costoso, o tal vez irte de vacaciones? Recurre a los sinking funds. Nosotros seguimos esta premisa: si nos va a tomar 3 meses en ahorrar, reservamos el monto mensual en nuestra cuenta de ahorros. Si requerimos más meses invertimos ese dinero en un fondo mutuo de bajo riesgo (lo llamamos next dreams o big dreams según el tamaño de la inversión).

Así se ven en resumen nuestros fondos:

A modo de repaso:

Hemos llegado al final del camino para unas finanzas saludables. Estos son los 7 pasos que hemos discutido en las últimas entradas. Espero te motives a mejorar tu situación financiera y que puedas utilizar o adaptar este conocimiento a tus necesidades.

  1. Ahorrar el equivalente a USD 1.000
  2. Pago de deudas bajo el efecto bola de nieve
  3. Fondo de emergencias total
  4. Invertir el 15% de tus ingresos para tu retiro
  5. Fondo universitario
  6. Adiós crédito hipotecario
  7. Construir tu riqueza

Es hora de prepararte para tu retiro

Según Nassim Taleb, en su libro Antifrágil: Las cosas que se benefician del desorden, las deudas te hacen frágil. Asimismo, pone el ejemplo de cómo un freelance es más resistente y antifrágil frente a los cambios y situaciones inesperadas versus al empleado que confía ciegamente en la seguridad de su cheque a fin de mes. El freelancer está acostumbrado al vaivén del dinero. Un mes entra más, otro menos. Cuando no es suficiente sabe que tiene que hacer algo más para solucionar. Mientras tanto, si el empleado dependiente llegase a quedarse sin trabajo de la noche a la mañana, qué hace. Es frágil.

Siguiendo esta lógica y cómo podemos ser más antifrágiles frente al caos, estar libre de deudas y construir un fondo de emergencias nos permiten encaminarnos en esa dirección. Sin embargo, unas buenas finanzas no se detienen allí. Exploremos el próximo paso de Dave Ramsey.

  1. Invertir el 15% de tus ingresos para tu retiro

En una entrada anterior, les comentaba cómo en algunas culturas no parece existir la mentalidad de prepararse para el retiro. Es casi como si uno creyese que va a trabajar por siempre y que cuando se haga muy mayor algo va a pasar milagrosamente para mantenernos. Y aquí entra el cuarto paso.

En teoría, a estas alturas no debes tener deudas y has dejado de usar tus tarjetas de crédito. Les confieso que en nuestro caso desafortunadamente no podemos dejar de usarlas. En donde vivimos, no existe la modalidad de tarjeta débito/crédito (crearon unas nuevas tarjetas digitales, pero tienen comisiones por todos lados). Por ende, hay servicios que solo permiten contratarse con tarjetas de crédito. Sin embargo, tenemos la regla de que no se usa la tarjeta al menos que el monto esté respaldado en la cuenta.

En fin, mi punto es que al no tener deudas, deberías haber liberado una buena porción de tus gastos. Por ende, puedes enfocarte ahora en ahorrar e invertir. Probablemente todos tenemos un fondo de pensión. Y, como dice Ramsey, si cuando te retires el gobierno te da algo, pues que sea un plus. Nosotros nos enfocaremos en crear nuestro propio fondo de pensiones. Para ello, toca invertir en fondos mutuos. Infórmate en tu país dónde es mejor invertir. 

En nuestra experiencia, evita los fondos que ofrecen los bancos. No suelen tener buena rentabilidad. Nosotros, por ejemplo, utilizamos una empresa que “invierte” y “distribuye”, si se quiere, los fondos por nosotros. 

Tips para invertir

  • Distribuye tu dinero en fondos de diferente categoría de riesgo, así minimizas precisamente el riesgo.
  • Busca que tus fondos tengan una rentabilidad anual del 12% más o menos.
  • Para fondos a largo plazo, como es el caso del retiro, convienen fondos de riesgo alto y viceversa.
  • No te desesperes si pierdes dinero. En especial cuando una inversión es a largo plazo y con alto riesgo, tu dinero va a fluctuar un montón, pero después de años, deberías ver los frutos.
  • Te recomiendo que no estés revisando constantemente tus inversiones y más si son a largo plazo.
  • ¿Sabías que puedes invertir en empresas verdes? Apoyemos la sustentabilidad.

Entonces, ¿listo para invertir? Primero, ¿sabes cuánto dinero necesitas para tu retiro? Te comparto una herramienta gratis de Ramsey para hacer este cálculo. Está en inglés. Esto te va a ayudar a saber cuánto necesitas ahorrar al mes para alcanzar tu meta financiera. Paso previo, haz el ejercicio de calcular cuánto dinero necesitarás al mes para cubrir tus necesidades en tus años como retirado.

En nuestro intento por ser más antifrágil, estamos analizando la posibilidad de minimizar aun más el riesgo de nuestras inversiones al garantizar que el monto que necesitamos para el retiro coincida con el escenario pesimista de nuestras inversiones. Verás, invertir no es una ciencia exacta. Suele hacer predicciones para saber cómo van a rentabilizar tus fondos. Suele haber una proyección pesimista, una esperada y otra optimista. Si llegásemos a ahorrar el monto que necesitamos en el escenario pesimista y al final termina rentabilizando según la proyección esperada u optimista, pues será un plus para nosotros. Honestamente no sé si es posible ni si nuestra lógica tiene sentido, pero es una idea.

Volviendo al paso cuatro, el principio entonces es que calcules el 15% de tu sueldo bruto. Ese es el monto que invertirás mes a mes en tu fondo de pensiones. Si según la calculadora, para lograr tu monto deseado de retiro necesitas ahorrar más del 15%, pues haz los ajuste pertinentes. 

¿Entusiasmado? Es posible tener finanzas saludables. Es posible ahorrar para un mejor futuro. Solo necesitas enfoque, motivación y confianza para lograrlo.

¿Estás preparado en caso de emergencia?

Ya tenemos nuestro presupuesto. Hemos alocado cada centavo en cada categoría. ¿Qué viene ahora?

Estos son los siete pasos de Dave Ramsey para unas finanzas saludables:

  1. Ahorrar el equivalente a USD 1.000
  2. Pago de deudas bajo el efecto bola de nieve
  3. Fondo de emergencias total
  4. Invertir el 15% de tus ingresos para tu retiro
  5. Fondo universitario
  6. Adiós crédito hipotecario
  7. Construir tu riqueza
Nota: esta es mi propia traducción a los nombres de los pasos.

Hoy, discutiremos los primeros tres.

Verás, muchos de nosotros utilizamos el crédito como muleta. Cuando quieres comprar algo más costoso, cuando te vas de vacaciones, cuando se te acabó el presupuesto del mes, usas la tarjeta de crédito. Algunos serán metódicos con el pago de sus cuotas. Otros simplemente abonarán el monto mínimo al mes. Y cuando ocurre una emergencia, aparece el crédito de nuevo.

Por eso el primer paso es construir un fondo de emergencias, para verdaderas emergencias (no compras de muebles o vacaciones). Una vez que has logrado reunir el equivalente a mil dólares, luego en el paso 3 continuarás ahorrando hasta que llegues entre 3 y 6 meses del monto equivalente a tus gastos. La recomendación es si eres soltero o en tu familia hay un solo ingreso, ahorres 6 meses de gastos. De lo contrario, podrías ahorrar solo 3 meses. Nota que hablo de gastos, no monto de tus ingresos. A la hora de la chiquita, por ejemplo, si te quedas sin empleo, lo importante es que puedas cubrir tus gastos esenciales mientras resuelves la emergencia. Los gastos no esenciales serían el equivalente a lujo en estos casos, en mi opinión.

Ahora, ¿por qué el fondo de emergencias consta de dos pasos y no solo de uno? Cuando estamos comenzando nuestro proceso de salud financiera es importante mantener la motivación para seguir avanzando. No es fácil quebrar viejos hábitos. La tentación de comprar o endeudarnos va a estar siempre allí. Sin embargo, haz la cuenta. ¿Cuál es el equivalente a 3 o 6 meses de gastos? Bastante dinero, ¿cierto? Entonces, USD 1.000 comparado con ese monto no es tan abrumador, ¿correcto? 

Este primer paso te va a permitir tener un efectivo disponible para cualquier emergencia que ocurra mientras vas adquiriendo momentum y resguardando tus finanzas. Si fueses directo al pago de tus deudas (paso 2), cuando alguna emergencia surja recurrirás de nuevo a tus tarjetas de crédito y estarás agregando otra deuda más a la lista. Eso sí, siempre recarga tu fondo de emergencias una vez hagas uso de él. A medida que vayas ahorrando para tu fondo de emergencias total (paso 3), querrás mantenerlo intacto y por ende, serás más juicioso con lo que consideres emergencia. ¡Créeme!

Mi esposo y yo vamos por el paso 3. Supongo que por mi naturaleza precavida, desde hace años he contemplado y tratado de crear este fondo de emergencias. Todos los años, llegado diciembre, por esta razón o la otra, el fondo se desinflaba. Supongo que por emergencias entendíamos de todo un poco. Ahora que por fin vamos en serio con el asunto, es tan emocionante el progreso que no querrás volver atrás.

Bien, ya cubrimos el primer y tercer paso. Vayamos al segundo. Para muchos, probablemente este paso será el más importante. El truco de Ramsey es el efecto de bola de nieve. Para él, gran parte del logro de estos pasos es tu esfuerzo y dedicación. La idea es realmente poner una buena tajada de tu presupuesto en el paso en el que estés. De lo contrario, vas a tardar muchos años en alcanzar los objetivos deseados o te vas a desviar fácilmente. 

Dicho esto, la idea es hacer una lista con todas tus deudas, desde deudas a otras personas a tarjetas de crédito y créditos en general, todo menos el crédito hipotecario. Ordena tus deudas de menor a mayor. Ahorra todo lo que puedas para abonar a tu primera deuda. Una vez que la pagues por completo, abona ese monto que lograste ahorrar anteriormente más todo lo que puedas ahorrar adicional para el pago de la segunda deuda, y así sucesivamente con el resto. Si te das cuenta, el efecto de bola de nieve se debe a que poco a poco los montos que vas alocando al pago de las deudas va incrementando por lo que tus deudas van desapareciendo más rápido. 

Como les comenté en otra oportunidad, nuestro nivel de deuda no era catastrófico. Sin embargo, si tu situación es diferente, la mentalidad aquí lo es todo. Un café de Starbucks menos a la semana, ¿cuánto te suma? Y, ¿qué tal adiós Starbucks? Querer es poder.

Sé que a veces hay presión social, presión por salir, aparentar o querer llevar una vida de lujos (y por lujos no me refiero a volver en un jet privado). ¿Qué importa más, tu tranquilidad y seguridad o cómo otros juzguen la decoración de tu jardín? Recuerda:

“Primero te ignoran, luego se ríen de ti. Después van en tu contra. Luego tú ganas”.

Mahatma Gandhi

Finanzas fit: Cómo llevar un presupuesto

[Querido lector, este post es un poco largo, pero también contiene varias imágenes. Me disculpo de antemano, pero las explicaciones son necesarias].

Como les comenté en la entrada anterior, nos vamos a dedicar a hablar sobre finanzas. ¿Por qué? Porque mi valor principal es el bienestar, y este, es un gran componente de mi vida extraordinaria. Así que aquí vamos.

Hace tiempo me topé con Dave Ramsey, pero nunca había leído su libro hasta hace poco. Debo admitir, sin embargo, que nunca hemos estado en los aprietos de muchas de las familias que comparte en su libro. Nuestro nivel de deuda era ínfima comparado con todas esas historias. Verán, en Estados Unidos, al igual que en Chile, en mi opinión, existe una gran cultura de consumismo. La diversidad de productos financieros es abrumante. Y para los que no sabemos de finanzas, es la oportunidad perfecta de convertirnos en conejos de india. Al fin y al cabo, ¿quién lee las letras pequeñas si ni siquiera sabemos dónde están?

Ramsey estructuró un sistema de siete pasos para guiar a las personas a dejar las deudas atrás y tener unas finanzas saludables. Sin embargo, antes de empezar con esos pasos, hay una cosa que hacer: el presupuesto.

Él recomienda lo que llama presupuesto cero. Sin saber su nombre, eso es lo que estaba haciendo la verdad, pero déjenme contarles nuestra evolución.

Nuestro presupuesto

Así se veía nuestro primer presupuesto:

Siempre hemos utilizado Excel. Así que como pueden ver en la parte inferior de la imagen, construimos una serie de fórmulas y listados para que al registrar cada gasto o ingreso se fueran sumando y mostrándonos los montos de las cuentas en tiempo real. A la izquierda, registrábamos cada transacción y eso se iba reflejando en el cuadro a la derecha mes a mes. En este último cuadro a la derecha, teníamos los saldos de las cuentas, las categorías de gastos y nuestros ahorros. No voy a entrar en más detalles porque como dije, este fue nuestro primer cuadro y ha evolucionado mucho desde entonces.

Veamos cómo luce nuestro presupuesto ahora.

No les voy a mentir. El Excel tiene una serie de fórmulas un tanto complejas, así que les explicaré los elementos importantes. Pueden usar nuestro formato como plantilla.

Hojas de Excel

Fíjate en la parte inferior de la imagen anterior. Cada hoja tiene su propósito.

  • Flujo de caja: esta es la vista principal. Aquí colocamos los montos presupuestados por categoría. Asimismo, podemos ver lo que vamos gastando, cuánto queda disponible, los saldos de las cuentas, en fin, nuestros ingresos y gastos. La vista actual muestra enero. A medida que pasa el año, iremos agrupando las filas para que siempre se vea el mes en curso. 
  • Registro: en esta hoja anotamos todas las transacciones, es decir, cada gasto o abono que hacemos en el mes. Cada transacción consta de su fecha, el mes (del 1 al 12) al que corresponde, su categoría y una breve descripción. Dependiendo de si la transacción fue un gasto o un abono, colocamos el monto en la columna de débito o crédito. Finalmente, completamos la última columna con la cuenta bancaria que se afectó con esa transacción. Si utilizas efectivo, podrías incluirlo aquí. 
  • Ahorros: en esta pestaña llevamos un control de nuestros ahorros e inversiones. La idea es saber cuánto queremos o necesitamos ahorrar y si es posible establecer cuánto tiempo nos va a tomar (o cuánto tiempo disponemos para ahorrarlo). Luego, gracias a las fórmulas podemos saber de forma automática cuánto tendríamos que presupuestar por categoría en un mes dado para llegar al objetivo en la fecha establecida. La última columna de ubicación la utilizamos para saber en dónde están alojados esos ahorros o inversiones. 
  • TC: La idea, si gustaras seguir los pasos de Dave Ramsey, es no usar tus tarjetas de crédito, es decir, no tener deudas. Suponiendo que siguieras usándolas, puedes llevar un registro de las compras en esta hoja. 

Las últimas dos hojas son para facilitar el diseño y automatización de todo el documento del presupuesto. 

Cómo utilizar nuestro documento

Puedes descargar nuestro modelo de presupuesto aquí.

Si te manejas con Excel, verás que contiene fórmulas por todas partes. De hecho, casi todos los títulos, categorías, etc. están con fórmulas. Todo lo que sean nombres de cuentas, ingresos, gastos y demás van en la hoja de listas. Así que primero dirígete a esa hoja y coloca tus categorías. Te coloqué algunos nombres de referencia. 

No deberías necesitar modificar la hoja de Fórmulas. De hecho, te recomiendo que lo evites. Esta última hoja hace toda la magia de la automatización del presupuesto posible. Por supuesto, si tus categorías de gastos, cuentas, ahorros o inversiones superan el número de filas actuales, tendrás que agregar más filas en la hoja de fórmulas y asegurarte que las fórmulas se hayan pegado en estas nuevas filas que agregaste. 

Tip: Si necesitas hacer espacio para nuevas filas, arrastra las filas que ya contienen datos en lugar de cortarlas y pegarlas más abajo. Así evitas quebrar las fórmulas.

Luego, diríjate a la hoja de flujo de caja.

A final de cada mes, arma tu presupuesto. Las categorías y montos presupuestados pueden variar por mes. La idea entonces es que tomes tus ingresos y los distribuyas entre tus gastos, ahorros e inversiones hasta que no quede ni un centavo, es decir, que te quede en cero.

Ahora, solo tienes que comenzar a registrar tus transacciones y ver cómo se va afectando tu flujo de caja. Te coloqué un ejemplo en la hoja de Registro. Si usas tus tarjetas de crédito o tienes objetivos de ahorro e inversión, ve completando las hojas correspondientes.

NOTA: es importante que agregues el saldo inicial de tus cuentas bancarias la primera vez (los meses subsiguientes se hace automático). Asimismo, agrega tus ingresos, no solo gastos, para que todas las fórmulas hagan su trabajo y veas saldos certeros y en tiempo real.

Yo actualizo el registro de transacciones una vez por semana. Así, no te llevas sorpresas. Y para no llevarte sorpresas, también procura no modificar los montos presupuestados a menos que sea realmente necesario. La idea es que lo que presupuestaste es lo que puedes gastar en esa categoría. A final de mes puedes hacer ajustes para el siguiente. Este es un consejo de Ramsey, pero como practicante de su método te puedo decir que ayuda a evitar gastos innecesarios y aprender a retardar la fiebre de la satisfacción instantánea. 

Si tienes alguna duda sobre el cuadro, puedes dejarnos un comentario en la sección al final del post. Te invito a que descargues el Excel y juegues un poco con él para familiarizarte. La explicación suena más difícil de lo que es. Ya hicimos el trabajo arduo de formular todo para que tú solo tengas que completar. También puedes buscarte alguna otra plantilla o hasta llevar el presupuesto en papel. Tú elige lo que se te acomode. Lo importante es, ¡lleva un presupuesto!

Últimos tips

  • Es usual tener categorías como ropa, entretenimiento y otros gastos variables; por variables quiero decir que no son montos fijos como el arriendo, internet y otros. En nuestra experiencia, presupuestar un monto para cada una de esas categorías abiertas nos resulta restrictivo y estresante e inclusive difícil de predecir. Por eso, ahora tenemos una categoría que llamamos Jackpot. Es un cochinito o un pote que contiene todos estos gastos variables porque no todos los meses puede que necesitemos comprar ropa, por ejemplo. 
  • A veces tenemos suscripciones que pagamos una vez al año o el seguro médico, por ejemplo. Divide lo que debes pagar entre 12 meses y ahorra ese monto mes a mes para que no te caiga el gasto de golpe. Cuando toque pagarlo, ya tendrás ese monto total ahorrado sin ahogar tus finanzas. El mismo principio aplica para vacaciones o compras grandes que quieras realizar. Todos estos casos es lo que colocamos como Sinking Funds (elige el nombre que quieras). 

Happy budgeting! Haz de la gestión de tus finanzas algo divertido. No tiene por qué ser un martirio.

¿Tus finanzas están en forma?

Tal como les prometí a finales del año pasado, esta semana empezamos una serie de posts sobre temas financieros. Por años, he trabajado junto a mi esposo en construir nuestra salud financiera. A punta de prueba y error hemos ido armando nuestro presupuesto, ajustándolo a nuestras necesidades, cambiando lo que no nos ha funcionado, probando y probando. 

Este año, la pandemia nos permitió alcanzar, para mí, sueños que venía persiguiendo por mucho tiempo ya. Y eso nos llevó a querer seguir mejorando, pero ¿cómo? Comenzamos a leer sobre finanzas. ¿Cómo no se nos ocurrió antes? No lo sé, mitos, a lo mejor. 

Y con este nuevo conocimiento, emprendimos nuestro experimento actual. Esta vez, considero que conseguimos algo, ese algo que realmente nos va a permitir tener unas finanzas fit. Por esta razón, quiero contártelo.

Siempre me he preguntado, ¿cómo podemos lograr que cuando no podamos trabajar podamos vivir tranquilos? Nunca he creído en los sistemas de pensiones. Lo he visto una y otra vez. Te aferras a ese dinero que el gobierno te va a dar, nunca igual a lo que ganabas y con los años empiezas a pasar trabajo. Otros esperan a retirarse para según hacer todo lo que no hicieron en sus años mozos.

En realidad, ahorrar para el retiro no es una mala idea. De hecho, ES lo que debemos HACER, según nuestras investigaciones. No esperes, sin embargo, a retirarte para cumplir tus sueños. Puedes llevarte un fiasco. 

No sé si esta sensación pueda generalizarse a mi cultura de origen o si es una sensación personal. No obstante, crecí creyendo que eso de invertir era para multimillonarios. En mi opinión, por ejemplo, se ha creado todo un mito alrededor de invertir en ítems como acciones y similares. “El riesgo es muy alto”, dicen por ahí. Recuerdo inclusive una profesora del colegio que nos contó su experiencia comprando acciones de una empresa y terminó perdiendo toda su inversión. Así que “más vale invertir si te sobra el dinero para que si lo pierdes no se traduzca en debacle” (Eso dice la creencia popular). 

El asunto está en que como no sabemos del tema, nos da miedo. Carecemos de educación financiera. Como resultado, no sabemos invertir.

Principales aprendizajes

Durante toda esa ruta educativa, estos han sido mis aprendizajes:

  • No importa cuál sea tu sueldo, más aun, no importa qué tanto más logres ganar. Si no trabajas tus hábitos de gastos, dinero que entre, dinero que se te va a ir.
  • Llámame cuadrada y demasiado planificada, pero si no tienes un presupuesto, no sabes en qué estás gastando el dinero. Si no sabes a dónde se va, ¿cómo vas a mejorar tus hábitos de gastos y estar en forma financiera?
  • Siempre hay gastos innecesarios. Analiza bien tus categorías. Riega tu propio jardín. Olvídate del jardín del vecino. 
  • Nos hemos casado con la satisfacción instantánea. Quiero todo ya. Y con esto, vienen las deudas interminables.
  • Lee las letras pequeñas. Tus cuentas, tarjetas, servicios bancarios, créditos y demás parecen estar diseñados para que la institución nunca pierda. Por ende, es muy probable que tú salgas perdiendo. Está al tanto de las comisiones e impuestos que pagas. Compara los productos de distintas instituciones para que encuentres los que mejor se adapten a tus necesidades. Llamémoslo, “ganémosle al sistema”, si es que se puede.
  • El cambio es lo único constante en la vida. No sabes qué puede pasar hoy o mañana: una pandemia, un despido, un esto o aquello. Es importante tener un fondo de emergencia. Yo lo imaginaba así. Si mañana tuviera que mudarme a otro país, ¿tengo suficiente dinero para pagar tarjetas de crédito, deudas, etc. y dejar todo en saldo cero? Mi premisa entonces fue: mis ahorros deben superar mis deudas (tarjetas de crédito, por ejemplo) y gastos. (¡Este fue nuestro primer gran logro en pandemia!).

La próxima semana vamos a explorar nuestro nuevo experimento. Les adelanto que mientras trabajábamos con nuestras inversiones, decidimos hacer un stop y aplicar los pasos de Dave Ramsey, consejero financiero y autor de “La transformación total de su dinero”. Asimismo, les voy a mostrar nuestro formato de presupuesto y otras recomendaciones de conocedores en el tema.

Menos es más: cómo nuestro tablero me ha ayudado en medio del burnout

En una entrada anterior, les compartí nuestra práctica de la Daily. Asimismo, les presenté el tablero que mi esposo y yo usamos para enfocarnos en el trabajo. Dado que este blog siempre ha tratado sobre mi experiencia, hoy quiero contarles sobre algunas modificaciones que hemos hecho. Esto me ha permitido ganar pequeñas batallas en medio de todo este proceso de burnout.

Siempre he sido una persona muy organizada. Parte del porqué es porque el desorden me genera ruido, ruido visual y ruido mental. Si no aíslo o silencio un poco ese ruido, la tensión se va a ir acumulando hasta que el vaso se rebose. Y ya sabemos que un vaso rebosado puede llegar a ser sinónimo de burnout.

Permítanme recordarles cómo se veía nuestro tablero:

En este tablero visualizamos todos nuestros proyectos y a su vez, asignamos las tareas que corresponden a cada uno. Ahora quiero enfocarme en las columnas. Originalmente, en el Inbox estaban todas las tareas pendientes por hacer. De allí, seleccionábamos hasta un máximo de tres para concentrarnos en ellas (columna Vital Few). De esas tres tareas, solo podíamos trabajar en una a la vez. La tarea seleccionada, de mayor prioridad, pasaba a la columna de Laser Focus hasta que la terminábamos (columna Done). 

¿Qué pasaba con este sistema? Nuestro inbox estaba atestado. Como consecuencia, decidimos simplificar el tablero para limitar el ruido visual que entra en juego cuando ves tantos post-its en la misma pared.

Ahora, en donde estaba la columna de Inbox, tenemos Up Next. En ella colocamos las tareas que vamos a trabajar en la semana. De esta forma nos obligamos a mejorar nuestra predictibilidad, es decir, qué es realista que completemos en el lapso de una semana. Luego, en la columna de Vital Few colocamos las tres tareas a las que nos dedicaremos en el día. Las columnas de Laser Focus y Done funcionan igual que antes. Mantenemos una columna de Inbox fuera del tablero donde dejamos todas esas tareas que no requieren nuestra atención todavía. 

Al final de cada día o de cada semana, el tablero queda usualmente vacío. Está bien si en alguna semana no completamos todas las tareas que planificamos. El punto es que podemos apreciar mejor nuestro progreso y esto es importantísimo cuando se trata de acumular pequeñas victorias. Esto es significativo, en especial para mí, que tengo muchas tareas que se repiten semana tras semana. Se sentía como si nunca completaba nada porque reciclaba y reciclaba tareas. Los post-it que estaba en Done volvían al Inbox. Nunca abandonaban el tablero. Como ahora el inbox está fuera del tablero, al final de la semana puedo quitar todos los post-its y disfrutar de un lienzo blanco.

Puede que estas modificaciones parezcan un truco visual nada más. Sin embargo, nuestro cerebro trabaja por medio de señales. Así como tomar el café por la mañana puede ser sinónimo de es hora de trabajar, ver un tablero limpio puede ser una señal de progreso y de nuevos comienzos. Si no sentimos que estamos avanzando, tarde o temprano nos vamos a quedar estancados. Esa sensación genera estrés y ansiedad. Esa sensación es parte de mi burnout.

Y tú, ¿cómo visualizas el progreso en tu trabajo y en tu vida personal?

La daily: otra práctica ágil en familia

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Hace un tiempo les compartí la primera práctica ágil formal que incorporamos en la familia. Se trata del Family Meeting. En esta reunión hacemos un análisis de nuestra semana en términos de lo que logramos y apreciamos. Asimismo, nos preparamos para afrontar los desafíos de la semana siguiente.

Precisamente para afrontar lo que sea que tengamos que afrontar en esta nueva semana, hemos puesto en marcha otra práctica ágil. Hoy les presento nuestra Daily. Pero primero, ¿por qué adoptar prácticas ágiles? O mejor dicho ¿por qué ese apellido ágil?

La manera en que yo lo veo es así. La agilidad como filosofía de vida o mentalidad se centra en el esencialismo, en el menos es más. El minimalismo es algo que desde hace unos años hemos integrado en nuestra forma de ser. ¿Cómo puedo hacer las cosas simples, cómo puedo concentrarme en disfrutar de los pequeños detalles de la vida? ¿Cómo puedo soltar todas esas cosas extras y ruidosas del día a día? En estas preguntas centro mi práctica esencialista; volver a los valores y principios, quedarte con lo que funciona, desapegarte de lo que no necesitas y así dar espacio para lo que sí valoras y contribuye a la abundancia.

Sin entrar en detalles de marcos de trabajo, la agilidad te permite trabajar de manera tal que puedas ser efectivo y adaptable. Desde mi punto de vista (como no experta en el tema más practicante al fin), las prácticas ágiles que hemos adoptado dan un poco de orden al caos, sin volverse rígidas. Son estructuras flexibles que te ayudan a tener un hábito de trabajo, un orden, un foco más claro, y aun así llevarte por los vaivenes de la marea. Entremos entonces de lleno en la práctica que les quiero compartir.

 

Nuestra Daily

Primero, deben saber que mi esposo y yo compartimos un tablero. Se ve más o menos así: 

Tablero

Tablero

Como pueden ver, consta de cinco columnas: 

Columnas

Columnas del tablero

Proyectos

En la primera, colocamos nuestros proyectos. Por ejemplo, en mi caso un proyecto es el blog. Otro es una categoría más abierta y personal, aquí entra cualquier tarea que me corresponda hacer, tareas administrativas o de casa, lo que sea que no tenga que ver con la escritura. Y finalmente, comparto el Family Sprint con mi esposo. En este proyecto colocamos las tareas conjuntas.

La segunda columna es el Inbox. Aquí colocamos las tareas pendientes por cada proyecto. A continuación, tenemos la columna de Vital Few. Nosotros establecimos que en esta columna, por lo mismo de que se trata de lo esencial y vital (y lo prioritario no pueden ser muchas cosas), podemos colocar un máximo de tres tareas. 

La columna que le sigue es aun más decantada. La llamamos Laser Focus y no puede contener sino una tarea. Y no es una tarea por proyecto, sino una ÚNICA tarea elegida entre todos los proyectos vigentes. Por eso ahí apuntamos nuestro láser. Finalmente, la última columna es la columna de Done o finalizado. 

 

¿Cómo funciona el tablero?

En el inbox vaciamos las tareas que están pendientes por hacerse. Luego, entre esas tareas seleccionamos hasta un máximo de tres y pasamos esos post-it a la siguiente columna de Vital Few (en esta columna pueden haber tres tareas por cada proyecto al mismo tiempo). Estas tareas son nuestra prioridad. En la medida de lo posible, estimamos que todo lo que está en esta columna es lo que completaremos en el sprint actual. Vean el sprint como una carrera con un tiempo definido. Nuestros sprints duran una semana. Entonces, estas son las tareas que buscamos completar antes de culminar la carrera al final de la semana. 

El alcance es variable, por eso hablé de “en la medida de lo posible”. Esto significa que no pasa nada si no terminamos todas las tareas que estimamos. Al mismo tiempo, esto nos permite mejorar nuestra predictibilidad y no caer en la famosa planning fallacy o falacia de la planificación (básicamente subestimar el tiempo que nos toma hacer una tarea).   

Al principio de cada sprint, en nuestro caso los lunes, establecemos cuál va a ser el objetivo de ese sprint, es decir, qué queremos lograr esa semana. Escribimos el objetivo en un post-it y lo colocamos en la esquina superior izquierda arriba de los proyectos. 

Objetivo

Objetivo del sprint

Sigamos el recorrido. Una vez que hemos seleccionado las tareas más importantes, viene la Daily. Cada mañana, antes de iniciar el trabajo propiamente tal, nos paramos frente a nuestro tablero y respondemos las siguientes preguntas:

 

  1. ¿Qué hice ayer que contribuyó a alcanzar el objetivo del sprint?
  2. ¿Qué voy a hacer hoy para contribuir a alcanzar el objetivo del sprint?
  3. ¿Existe algún impedimento o riesgo que evite que no alcancemos el objetivo?

 

Como pueden darse cuenta, la práctica comienza con una breve reflexión del trabajo realizado. Luego, establecemos cuál va a ser el foco del día. Y para esto, movemos el post-it con la tarea seleccionada a la columna de Laser Focus. Si en el día culminamos esa tarea, podemos arrastrar alguna otra de nuestra columna Vital Few a Laser Focus. Cada vez que culminemos una tarea la movemos a la última columna de Done. Por último, si identificamos algún impedimento o riesgo, la idea es buscar una manera de removerlo para alcanzar el objetivo establecido.

 

¿Por qué les he querido compartir esta práctica?

En mi camino por encontrar el balance entre hábitos, sistema, estructura y flexibilidad, la Daily me ha permitido mantener el foco durante la semana. Esto a su vez, me brinda una mayor oportunidad de sacar el trabajo importante. Verás, cuando eres tu propio jefe y no tienes fechas tope tan marcadas, es muy fácil desviarse. Es muy fácil perder consistencia y dejar el show up. Al recordarme todas las mañanas cuál es mi objetivo de la semana, puedo canalizar de mejor manera mis pensamientos para llevarlos en la orientación deseada. 

Aun si tienes un trabajo con horarios y fechas en el calendario, la Daily es una práctica que te puede ayudar a organizarte mejor y priorizar. Es más, desde que empezó la pandemia, no he dejado de escuchar que las personas tienen más trabajo que antes. Pues bien, con más razón es necesaria una práctica que te ayude a visualizar el trabajo pendiente, a tomar mejores decisiones sobre qué necesitas hacer en este momento y mantenerte en ese barco para lograr mayor efectividad. Además, es dinámica y divertida. Más aun, te lleva a la reflexión y mejora continua.

Entonces, ¿cómo vas con tu camino ágil y esencial?


Enlaces:

Family Meeting

La pausa del esencialista

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Como muchos saben, este blog es un recorrido personal. Por esta razón, he estado escribiendo de forma recurrente sobre la cuarentena. Después de todo, en esa fase me encuentro.

Llega un punto, sin embargo, en que frente a toda esta realidad, a lo mejor queremos escuchar otras palabras, otras cosas. No se trata de ignorar lo que está pasando. Se trata de darse un respiro.

Ya aquí estamos casi en invierno. Hemos tenido varios días seguidos de frío. Cada vez que sale el sol, por ende, para mí es una celebración. Después de todo, no está fácil agarrar vitamina D.

En esta oportunidad, no quiero extenderme, ni analizar nada. Quiero traer ese rayito de sol, esa celebración, ese instante por más efímero que sea.

La invitación es a hoy buscar y regalarte un tiempo para disfrutar de ese haz de luz, literal o metafóricamente hablando. Para los esencialistas, puede tratarse de ese espacio dedicado al pensar, como lo expone Greg Mckeown en su libro Esencialismo: Logra el máximo de resultados con el mínimo de esfuerzos; explorar preguntas y posibilidades, diseñar tu día, tu vida; observar; sentarte a pensar y estar un rato solo contigo mismo; un permiso para aburrirse. Como señala el mismo autor:

“A fin de tener enfoque, necesitamos escapar para enfocarnos”.

 


Enlaces:

Libro Esencialismo: Logra el máximo de resultados con el mínimo de esfuerzos, por Greg McKeown

¿Aun no te hallas en cuarentena?

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Ya estamos en nuestra semana 12 de cuarentena. Afortunadamente, nos encontramos trabajando desde casa y contamos con acceso a una diversidad de servicios que nos permiten resguardarnos. Sé que no todos están en la misma situación. Si eres uno de ellos, lo lamento mucho. Y para los demás, me incluyo, tenemos mucho que agradecer.

Al principio de la cuarentena, recuerdo ver a mi esposo atestado de videoconferencias. Todos se estaban preparando para esta nueva etapa de trabajo remoto. Tanto su empresa como su cliente necesitarían ciertos cambios y adaptaciones. Era de esperarse, por ende, esa carga y alboroto laboral.

Sin embargo, a casi 3 meses de esta “nueva normalidad”, uno se atrevería a pensar que ciertas cosas han mejorado. Pero, al parecer, no tanto. Me llamó mucho la atención escuchar a muchas personas expresar su cansancio, insomnio y descontento (por causas laborales), por ejemplo. El encierro es inevitable y lo entiendo, esas ganas que tiene la mayoría de poder salir con tranquilidad.

Y por esta razón, hoy quiero enfocarme en dos aspectos. El primero, sé que te estás volviéndo loco en casa. Sé que, en especial si estás solo, tu estado anímico ha decaído. Sé que, si tienes hijos, aun cuando aprecias compartir más con ellos, te agobian y obstaculizan tu trabajo a veces. 

Sin embargo, como sé que algunos también se han dado cuenta, la cuarentena tiene sus ventajas: 

  • Más compartir con la familia, incluyendo el comer juntos.
  • El tiempo que perdías viajando al trabajo, ahora es tuyo.
  • Menos emisiones de CO2.
  • Puedes participar en eventos e instancias organizadas en cualquier parte del mundo.
  • Es posible que la lejanía te haya conectado con amigos que tenías años sin saber de ellos.
  • Oportunidad para tomarte una pausa y reflexionar

En conclusión, en medio del caos y la incertidumbre, podemos encontrar muchas cosas por las cuales estar agradecidos. Recuérdalas porque no sabes qué podrás conservar luego.

Y en segundo lugar, quisiera brindarles algunos tips para que tu discurso cambie de “estoy cansado, no logro dormir” a “a pesar de todo lo que está pasando, estoy satisfecho con mi día a día y me siento bien”.

 

Tips para encontrar finalmente tu rutina de bienestar en cuarentena

  1. Suda

No te voy a decir haz ejercicio. Tú bien conoces los beneficios, te cueste o no ejercitarte. A nosotros, que nos encanta entrenar, nos ha costado muchísimo. Sin embargo, luego de no movernos para nada durante toda una semana y retomar la actividad física a la siguiente, el cambio es notable. El cansancio del ejercicio me lleva directo a la cama. Estoy durmiendo mucho más profundo que antes. Y el sudar, toda esa liberación de toxinas, lo noto hasta en la piel.

2. Encuéntrate contigo mismo

¿Puedes regalarte 5 a 10 minutos al día? Pídele ese espacio a tu familia. Puede ser mientras te bañas, eso sí báñate con intención y calma. Condición: momento libre de celular, trabajo y responsabilidades. 

3. Baja las revoluciones

El equipo de Headspace, que como ya saben crearon el app que utilizo para meditar, iniciaron ahora un podcast, Radio Headspace (pueden encontrarlo en su app de podcasts favorita). Y en una de las entradas, recomendaban preparar tu mente para momentos de relajación y foco. El enfoque no es a que dejes de trabajar para decir, ok, ahora voy a descansar. La idea es darle a tu mente un aviso para que vaya bajando las revoluciones. Yo, por ejemplo, tengo una alerta 5 minutos antes de mi meditación para saber que tengo que ir cerrando lo que esté haciendo para apaciguar la mente. Lo mismo antes de dormir, cierro pantallas una hora antes y leo. 

4. Prioriza

Si eres como la mayoría que ahora en remoto tiene más trabajo que antes, organiza un poco tu caos. Si eres visual, usa notas para que las tareas no se te vayan por las grietas. Identifica todo lo que tienes que hacer y prioriza. Todo es importante, ya lo sé. Sin embargo, de seguro alguna tarea puede crear más valor o es más urgente. 

¿Muchas reuniones? Reserva espacio en tu agenda para tu trabajo profundo, un momento de foco, sin distracciones. De esta manera, siempre podrás avanzar y contribuir donde más se te necesita.

Créate tu rutina, tus hábitos, tus métodos de trabajo. Pero, de verdad, trabaja en ello. En el desorden es muy abrumador empezar a ordenar. Da pequeños pasos. Hoy, despejas tu escritorio. Durante las próximas dos semanas, vacías tus correos. A tal hora, revisas tus whatsapp. 

Conócete para que sepas cuánto te toma hacer ciertas tareas o en qué momentos del día tienes mayor actitud y concentración. Protege tu agenda y sé realista en lo que planificas. Es tiempo de responder conscientemente, en lugar de dejarse llevar por la ola y vivir apagando incendios.

“Si no priorizas tu vida, alguien más lo hará”. (Greg McKeown)

 

¡Si tienes algún otro tip, no dudes en escribirnos!

 


Enlaces:

App de meditación Headspace

Cultiva la simplicidad y disfruta sus beneficios

He declarado esta semana como mi verdadero inicio de año. Y con todo inicio de año, hay una reflexión detrás. Más allá de lo que me enseñó el 2019, tal parece que ya el 2020 viene cargado de mucho más aprendizaje. Y hoy, precisamente, quiero compartirles dos grandes lecciones.

Todo este blog nació de la idea de encontrar la plenitud. Poco a poco esa plenitud se transformó en el concepto de vida extraordinaria. Y mientras, en el camino experimentamos muchas cosas. Subimos y bajamos. Nos cansamos y continuamos. Sin embargo, siempre hay una constante. Cómo hacer más fácil las cosas. Experimentamos con hábitos, con filosofías y valores.

Y, ¿por qué más fácil? No sugiero buscar atajos. Mas, he descubierto la belleza en lo simple. Cuando logramos esa sencillez, las cosas fluyen y es más fácil seguir esa corriente de aire fresco.

 

¿Cómo seguir cultivando la simplicidad en tu vida?

Conoces lo obvio: decluttering. Aquí te dejo varios posts que he escrito al respecto por si deseas refrescar la memoria.

Una vez que tus espacios y posesiones están ordenadas, tu trabajo está sistematizado y priorizado y haz encontrado cierto balance en tus actividades, puedes agregar estas dos cosas a tu lista:

  1. Pedir ayuda: 

Apaño los experimentos. No obstante, a veces, necesitamos soluciones externas para ayudarnos a sacar ese tema que venimos trabajando durante mucho tiempo y que sigue generando ruido y peso en el día a día.

Por ejemplo, mi esposo y yo venimos trabajando en nuestra nutrición desde hace un par de años. Una vez que logramos ajustar la dieta, comenzamos a experimentar con su preparación. Finalmente, encontramos los días que mejor se nos daban para cocinar. Con el tiempo y la práctica, habíamos logrado disminuir las horas que nos llevaba tener todo listo. Luego, venían semanas de caos y lo primero que se afectaba era todo este proceso de cocina. Era un tema que a pesar que podía fluir nos generaba peso. Dado que nuestra prioridad es la salud y el cuidado personal, decidimos buscar una solución externa. Contratamos un servicio que nos manda una persona de la tercera edad (y así además contribuimos a su inserción laboral) y nos cocina por el número de horas requeridas. Adiós carga mental y adiós descuido en tiempos de caos y no caos. Y gracias a eso, además, ahorramos tiempo, una de nuestras prioridades para este año 2020.

En tu caso, esa tarea punzante puede ser la limpieza, el traslado hacia el gimnasio, tu mascota, lo que sea. Solo considera lo siguiente. El tiempo que pasó no se puede recuperar. El dinero va y viene. No siempre se trata de ahorrar dinero, si no a veces es mejor ahorrar tiempo porque eso va a agregar a tu calidad de vida y tranquilidad.

Y dependiendo de la tarea, a lo mejor no es inversión tu solución, sino la mano de un amigo, etc. Pide ayuda cuando reconozcas que tus intentos de solución, si bien te han ayudado a avanzar, aun no te permiten cerrar ese tema.

  1. Pequeños placeres de la vida:

Ya mencionaba algunos ejemplos en un post reciente (caminar descalzo en casa). Pero creo que este poema, “Instantes”, atribuido a Jorge Luis Borges, resume mi idea: 

 

Si pudiera vivir nuevamente mi vida, 

en la próxima trataría de cometer más errores. 

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. 

Sería más tonto de lo que he sido, 

de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. 

Sería menos higiénico. 

Correría más riesgos, 

haría más viajes, 

contemplaría más atardeceres, 

subiría más montañas, nadaría más ríos. 

Iría a más lugares adonde nunca he ido, 

comería más helados y menos habas, 

tendría más problemas reales y menos imaginarios. 

Yo fui una de esas personas que vivió sensata 

y prolíficamente cada minuto de su vida; 

claro que tuve momentos de alegría. 

Pero si pudiera volver atrás trataría 

de tener solamente buenos momentos. 

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, 

solo de momentos; no te pierdas el ahora. 

Yo era uno de esos que nunca 

iban a ninguna parte sin un termómetro, 

una bolsa de agua caliente, 

un paraguas y un paracaídas; 

si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. 

Si pudiera volver a vivir 

comenzaría a andar descalzo a principios 

de la primavera 

y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. 

Daría más vueltas en calesita, 

contemplaría más amaneceres, 

y jugaría con más niños, 

si tuviera otra vez vida por delante. 

Pero ya ven, tengo 85 años… 

y sé que me estoy muriendo.

No tengas miedo de hacer el ridículo. Vive la vida con menos seriedad, y sobre todo, diviértete.