¿Aun no te hallas en cuarentena?

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Ya estamos en nuestra semana 12 de cuarentena. Afortunadamente, nos encontramos trabajando desde casa y contamos con acceso a una diversidad de servicios que nos permiten resguardarnos. Sé que no todos están en la misma situación. Si eres uno de ellos, lo lamento mucho. Y para los demás, me incluyo, tenemos mucho que agradecer.

Al principio de la cuarentena, recuerdo ver a mi esposo atestado de videoconferencias. Todos se estaban preparando para esta nueva etapa de trabajo remoto. Tanto su empresa como su cliente necesitarían ciertos cambios y adaptaciones. Era de esperarse, por ende, esa carga y alboroto laboral.

Sin embargo, a casi 3 meses de esta “nueva normalidad”, uno se atrevería a pensar que ciertas cosas han mejorado. Pero, al parecer, no tanto. Me llamó mucho la atención escuchar a muchas personas expresar su cansancio, insomnio y descontento (por causas laborales), por ejemplo. El encierro es inevitable y lo entiendo, esas ganas que tiene la mayoría de poder salir con tranquilidad.

Y por esta razón, hoy quiero enfocarme en dos aspectos. El primero, sé que te estás volviéndo loco en casa. Sé que, en especial si estás solo, tu estado anímico ha decaído. Sé que, si tienes hijos, aun cuando aprecias compartir más con ellos, te agobian y obstaculizan tu trabajo a veces. 

Sin embargo, como sé que algunos también se han dado cuenta, la cuarentena tiene sus ventajas: 

  • Más compartir con la familia, incluyendo el comer juntos.
  • El tiempo que perdías viajando al trabajo, ahora es tuyo.
  • Menos emisiones de CO2.
  • Puedes participar en eventos e instancias organizadas en cualquier parte del mundo.
  • Es posible que la lejanía te haya conectado con amigos que tenías años sin saber de ellos.
  • Oportunidad para tomarte una pausa y reflexionar

En conclusión, en medio del caos y la incertidumbre, podemos encontrar muchas cosas por las cuales estar agradecidos. Recuérdalas porque no sabes qué podrás conservar luego.

Y en segundo lugar, quisiera brindarles algunos tips para que tu discurso cambie de “estoy cansado, no logro dormir” a “a pesar de todo lo que está pasando, estoy satisfecho con mi día a día y me siento bien”.

 

Tips para encontrar finalmente tu rutina de bienestar en cuarentena

  1. Suda

No te voy a decir haz ejercicio. Tú bien conoces los beneficios, te cueste o no ejercitarte. A nosotros, que nos encanta entrenar, nos ha costado muchísimo. Sin embargo, luego de no movernos para nada durante toda una semana y retomar la actividad física a la siguiente, el cambio es notable. El cansancio del ejercicio me lleva directo a la cama. Estoy durmiendo mucho más profundo que antes. Y el sudar, toda esa liberación de toxinas, lo noto hasta en la piel.

2. Encuéntrate contigo mismo

¿Puedes regalarte 5 a 10 minutos al día? Pídele ese espacio a tu familia. Puede ser mientras te bañas, eso sí báñate con intención y calma. Condición: momento libre de celular, trabajo y responsabilidades. 

3. Baja las revoluciones

El equipo de Headspace, que como ya saben crearon el app que utilizo para meditar, iniciaron ahora un podcast, Radio Headspace (pueden encontrarlo en su app de podcasts favorita). Y en una de las entradas, recomendaban preparar tu mente para momentos de relajación y foco. El enfoque no es a que dejes de trabajar para decir, ok, ahora voy a descansar. La idea es darle a tu mente un aviso para que vaya bajando las revoluciones. Yo, por ejemplo, tengo una alerta 5 minutos antes de mi meditación para saber que tengo que ir cerrando lo que esté haciendo para apaciguar la mente. Lo mismo antes de dormir, cierro pantallas una hora antes y leo. 

4. Prioriza

Si eres como la mayoría que ahora en remoto tiene más trabajo que antes, organiza un poco tu caos. Si eres visual, usa notas para que las tareas no se te vayan por las grietas. Identifica todo lo que tienes que hacer y prioriza. Todo es importante, ya lo sé. Sin embargo, de seguro alguna tarea puede crear más valor o es más urgente. 

¿Muchas reuniones? Reserva espacio en tu agenda para tu trabajo profundo, un momento de foco, sin distracciones. De esta manera, siempre podrás avanzar y contribuir donde más se te necesita.

Créate tu rutina, tus hábitos, tus métodos de trabajo. Pero, de verdad, trabaja en ello. En el desorden es muy abrumador empezar a ordenar. Da pequeños pasos. Hoy, despejas tu escritorio. Durante las próximas dos semanas, vacías tus correos. A tal hora, revisas tus whatsapp. 

Conócete para que sepas cuánto te toma hacer ciertas tareas o en qué momentos del día tienes mayor actitud y concentración. Protege tu agenda y sé realista en lo que planificas. Es tiempo de responder conscientemente, en lugar de dejarse llevar por la ola y vivir apagando incendios.

“Si no priorizas tu vida, alguien más lo hará”. (Greg McKeown)

 

¡Si tienes algún otro tip, no dudes en escribirnos!

 


Enlaces:

App de meditación Headspace