¿Por qué aplicar el método KonMari de orden y limpieza?

Al menos una vez al año me gusta hacer una limpieza profunda de casa. Esto implica deshacerme de papeles, ropa que ya no uso, etc. Asimismo, significa una oportunidad para mover las cosas un poco de lugar, cambiar y despejar las energías; como quien diría, sacar lo viejo para abrir paso a lo nuevo. Ahora lo veo un poco más como sacar lo viejo sin que necesariamente otras cosas ocupen los lugares despejados. No hay nada como ver huecos libres en un clóset.

Este año, decidimos abordar nuestro proceso de limpieza de una forma diferente. Viendo la popularidad que Marie Kondo ha estado tenido a nivel mundial, sobre todo luego de su serie Tidying Up with Marie Kondo en Netflix, decidimos probar su método. 

Para quienes no la conocen o la han escuchado nombrar, Marie Kondo es una japonesa radicada en Estados Unidos, apasionada del arte de ordenar. Se desempeña como consultora en esta área, ayudando a las personas con su método KonMari a limpiar y ordenar sus espacios. Es autora de dos libros y como comenté, su serie de Netflix ha sido todo un éxito.

Como anécdota graciosa, aquí en Santiago hay una fundación que abrió tiendas solidarias para financiar sus actividades sociales. En dichas tiendas venden mercancía usada proveniente de donaciones, desde ropa hasta artículos de decoración. Recientemente escuché que las tiendas están abarrotadas de mercancía por todas las personas que andan aplicando el método KonMari.

Asimismo, hace unas semanas, en una tienda de artículos de casa, escuché hablar a una muchacha de cómo había comprado cestas para organizar sus prendas, luego de que limpió y ordenó según enseña la misma autora (casualmente, lo mismo que hicimos nosotros). Así que como pueden ver, ha sido un verdadero fenómeno.

¿De qué se trata el método KonMari?

En primer lugar, se aborda un proceso de limpieza y orden total. Se va abordando por tipo de objeto, no por área de la casa. Se sigue un orden específico porque eso ayuda a ir internalizando y aprendiendo realmente el método. El orden es el siguiente:

  1. Ropa
  2. Libros y papeles
  3. Komono (baño, cocina, garaje y misceláneos)
  4. Elementos de valor sentimental

Descrito de forma simple, primero, se colocan todos los objetos que uno posee dentro de cada categoría en una pila. La idea es poder apreciar la cantidad de cosas que poseemos y evaluar si consideramos esa cantidad ideal. Usualmente, por supuesto, las personas poseen muchas más cosas de las que usan o necesitan realmente y ver la enorme pila genera una gran sorpresa y reflexión.

Luego, se toma prenda por prenda u objeto por objeto para evaluar si debe irse o quedarse. 

Finalmente, viene el proceso de guardado. Marie Kondo enseña diferentes técnicas para doblar ropa u ordenar utensilios para que todo esté a la vista, sepamos lo que poseemos y los espacios se vean acogedores e inspiradores.

Estos tres pasos se repiten con cada categoría de elementos.

¿Qué hay detrás del método KonMari?

Verán, no dedicaría un post entero a un método de limpieza, cuando yo misma me he vuelto un poco experta en el arte de ordenar, si no fuera por algo especial.

 

“Nuestra misión es ayudar a más personas a ordenar sus espacios al elegir alegría; Estamos comprometidos a desarrollar las herramientas más sencillas y efectivas para ayudarte a llegar allí”. (KonMari.com)

 

Cito la misión de Marie Kondo porque quiero resaltar la palabra “alegría”. Para mí, y estoy segura que Marie Kondo estará de acuerdo conmigo, esta elección dicta todo el sentido del proceso de ordenar. 

Cuando emprendemos esta aventura, no se trata de deshacernos de cosas. No se trata simplemente de limpiar y ordenar. Se trata de conservar aquello que despierta en nosotros alegría. Se trata de agradecer aquello que dejamos atrás por todo lo que aportó a nuestras vidas. Se trata de valorar lo que seleccionamos. En otras palabras, el método nos acerca a nuestra vida ideal, a cómo queremos vivir de ese momento en adelante. 

Curioso que algunas personas le decían, Marie ven y trae tu magia. Su respuesta era: “yo no hago magia. La magia la hacen ustedes, si es que quieren cambiar sus vidas”. Y es interesante esto porque el proceso puede ser sobrecogedor. Además, lleva su tiempo. Así que realmente es una decisión personal de si uno quiere salir adelante y transformarse. Me recuerda un poco a aquella idea que discutíamos hace un tiempo sobre que el momento transformador está justo a la esquina, luego de que aguantamos el aburrimiento y la dificultad, sabias palabras de Poema Chödron.

Así que, ver la serie y ver la transformación de las personas, no solo de sus espacios, fue muy revelador. Encuentras de repente a personas que han logrado trascender el día a día. Las notas más alegres, las ves emprendiendo proyectos que han querido hacer toda su vida. Han aprendido una manera sencilla de llevar a cabo sus tareas de casa para así tener el tiempo para dedicarse a lo que realmente les importa en sus vidas.

Beneficios del método KonMari

  • La energía empieza a fluir por tus espacios. Se sienten más ligeros. Provoca estar en ellos.
  • ¡A quién no le gusta un espacio casi de revista!
  • Adiós contaminación visual.
  • Facilidad para encontrar y agarras las cosas o prendas que necesitas.
  • Agradecimiento por todo lo que tienes y ahora valoras.
  • Y más…

KonMari en tres palabras: gratitud, valoración y felicidad.

Los dejo con algunas imágenes de nuestro proceso KonMari. ¡Vale la pena ponerlo en práctica!

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El antes… y el después…

 

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El antes…

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Y parte del después…

Qué podemos hacer cuando el caos es inevitable

Ya sabes que el caos es inminente, ya sea porque ya estás en medio de él o porque sabes que te vienen momentos complicados. Y como de seguro no es primera vez que atraviesas por una situación como esa, sabes lo que te espera. ¿Ya estás comenzando a sentir esa ansiedad cierto? Respira profundo y sigue leyendo…

 

¿Qué suele pasar contigo en un momento de caos?

  • Mantienes una sensación prolongada de estrés, ansiedad y tensión.
  • Tienes muchos aspectos que atender en un momento dado y no sabes ni por dónde empezar o cómo priorizar (de repente todo es importante).
  • Te vuelves un poco intolerante al no tener más espacio o capacidad mental para lidiar con otras situaciones o requerimientos.
  • Te cuesta dormir o concentrarte porque tu mente está saturada y ruidosa.
  • Como consecuencia de todo lo anterior, te sientes frustrado, cansado y a punto de tirar la toalla.
  • Sueñas con un cambio, pero no sabes ni cuál ni cómo.

 

¿Qué suele suceder en medio del caos?

  • Abandonamos nuestros hábitos o al menos algunos sufren.
  • Empezamos a exteriorizar nuestro caos interior. Nuestros espacios físicos muestran señales de que hay desorden en nuestra vida. Nuestros amigos y compañeros de trabajo nos notan estresados o distraídos.
  • Nos abandonamos a nosotros míos, adiós al cuidado personal, al espacio personal.
  • Es posible que nos entre una apatía por las cosas. Se nos hace difícil ponernos manos a la obra para incorporar nuevamente el orden que solíamos tener.

 

En mi experiencia personal, la clave para construir una vida extraordinaria, para lograr aquello que nos proponemos o soñamos, para como dice nuestro amigo Johnie Walker “keep walking”, son nuestros sistemas. Nuestros hábitos son la base para todo. Por más que parezcan rutinarios y que a veces los hagamos por inercia, nos permiten seguir adelante, show up ante nuestra vida y hacer de nuestro día el mejor posible.

Sin embargo, por más consolidados que tengamos nuestros hábitos, por más importantes y beneficiosos que sean, a veces se derrumban, flaquean o sufren en alguna medida. Similar a una cadena de piezas de dominó, cuando movemos o tumbamos una, el resto se cae también. Así ocurre con nuestros sistemas. Cuando un hábito se derrumba, el resto de la cadena de hábitos se viene abajo.

En una entrada anterior, les comenté mi cambio a una dieta más balanceada y apta para mi entrenamiento. Esto implicó un ajuste importante en cuanto a tiempo y esfuerzo para preparar la comida. En un artículo publicado en Huffington Post, la luchadora profesional de Muay Thai Claire “Fury” Foreman cuenta cómo ahora que es vegana le ha pasado exactamente lo mismo. Comenta:

 

Porque como mucho, entendiendo que entreno mucho y como un montón ahora como vegana también, esto implica que estoy dedicando un tiempo considerable a preparar, cocinar y almacenar los alimentos. Se trata principalmente de ser realmente organizados y de preparar la comida cada semana. De lo contrario, es un poco desastroso.

 

Comparto su opinión porque tal como puedes observar, esta situación de desorden, desastre y caos es muy común. Les pasa a todos. Me está pasando a mí y te puede pasar a ti. Y me atrevería a decir que resulta inclusive inspirador escuchar a otros pasar por lo mismo. A veces olvidamos que no estamos solos. Y puede parecer tonto, dado que no conocemos a ninguna de estas personas. Sin embargo, no necesitamos conocer o estrecharle la mano al alguien para sentirnos conectados y apoyados. ¡Cuántas veces la inspiración, las ganas de salir a la conquista y toda esa energía no ha provenido de un libro, de algo que escuchamos por allí, etc.!

Así que, querido lector, si estás atravesando un momento difícil o si el caos está a la vuelta de la esquina, no estás solo…

 

Tips para sobrellevar el caos

  1. Respira profundo, especialmente en esos momentos en los que la ira y la desesperación se estén apoderando de ti. Cierra los ojos, cuenta hasta 10 respiraciones y retoma lo que estabas haciendo.
  2. Uno sabe cuándo está cargado, entiéndase por muy estresado. En esos momentos, procura postergar aquellas conversaciones o actividades que sabes que te pueden desatar reacciones desfavorables. Por ejemplo, evita conversaciones delicadas. Espera a que te sientas más calmado para abordar temas importantes.
  3. La meditación no puede faltar. 
  4. Y por qué no, prueba recitar. Herbie Hancock recomienda el cántico budista “Nam-myoho-renge-kyo”. No tienes que ser budista para recitarlo. Y según su testimonio le ha dado claridad y conexión con esa energía que nos rodea.

 

Creer en la Ley Mística y recitar Nam-myoho-renge-kyo es tener fe en el propio potencial ilimitado. No es una frase mística que conlleva un poder sobrenatural. Nam-myoho-renge-kyo  tampoco es una entidad que nos trasciende y de la que dependemos. Es el principio que afirma que, aquellos que viven vidas comunes y hacen esfuerzos continuados, triunfarán sin falta. Recitar Nam-myoho-renge-kyo es manifestar la energía pura y fundamental de la vida, reverenciando la dignidad y las posibilidades de nuestras vidas comunes (Soka Gakkai Internacional).

 

  1. No abandones tus cuidados personales. Sé que cuesta, pero justamente en esos momentos cuando menos tiempo y ganas tienes para hacer ejercicio, colocarte tus lociones, comer saludable, etc. es cuando tu cuerpo y mente más lo necesitan. Por allí, puede empezar ese orden que anhelas.
  2. Date tu tiempo. Suele ocurrirme que toco fondo y luego de repente me comienza a entrar una energía y actitud para traer orden a mi vida. Por lo general empiezo por arreglar el departamento. Una vez que tengo los espacios despejados, puedo ver con mayor claridad mis siguientes pasos. 
  3. Luego, poco a poco ve recogiendo cada una de las piezas de dominó que se cayeron. Ve retomando hábito por hábito. Y si ves que alguna parte de tu sistema no está funcionando o no es muy eficiente haz las modificaciones pertinentes. Remplaza el hábito, elimínalo de la cadena o reajústalo.

 

El caos suele ser temporal. Como dice el refrán “después de la tormenta viene la calma”. Agarra esos remos, mantén una actitud positiva, confía en la abundancia del universo, rema hasta el cansancio que eventualmente, pasarás la ola.

Borrón y cuenta nueva

¿Has tenido momentos de caos que lo que necesitas es borrar todo y empezar de cero?

A veces la vida nos lanza una serie de desafíos al punto que comienzan a acumularse y desbordarse. Miramos a nuestro alrededor y vemos desorden, caos, descontrol. Tenemos muchas actividades y tareas que hacer en nuestro trabajo. Abandonamos un poco nuestras responsabilidades en casa y de repente se vuelve el reflejo de nuestro estado interior. Los pendings personales quedaron en el olvido, generando ruido mental. Llegan los fines de semana y lo que provoca es estar completamente echados en cama durante dos días enteros por el cansancio.

A esto es lo que yo llamo caos. ¿Cómo enfrentarlo? Cada quien de seguro tendrá una forma que se adapte a sus necesidades. En mi caso, me gusta llamarlo borrón y cuenta nueva. Cuando tenemos las cosas desordenadas, no hay mejor solución que poner orden. Parece simple y obvio, pero en medio del desastre, esa pequeña ventanilla a veces no parece estar tan al alcance.

Baby Steps

Para poner orden, hay que comenzar poco a poco o el proceso se tornará muy abrumador. Tal vez podría ayudarte el hacer una lista con todas las cosas que tienes en mente, pendientes, tareas, diligencias, deseos, sueños, etc.

Una vez que me he sacado todo de encima, puedo enfocarme en mi estrategia o plan para volver a un cierto estado de tranquilidad y estabilidad. Estamos de acuerdo en que no podemos controlar los resultados de las cosas, mas una cierta estabilidad nos ayuda a encarar nuestras responsabilidades de manera sana.

Mi paso a paso

  1. Organizar mi tiempo: me gusta armar ciertos bloques de trabajo en mi semana. Aun cuando puedan modificarse o las horas flexibilizarse, me da una cierta estructura de las actividades de mi día. De esta forma, siento que mentalmente todo tiene su lugar, espacio y posibilidad de realización. Ver más aquí.
  1. Retomar mis herramientas de calendarización y trabajo (Todoist y PomoDone): es muy posible que a estas alturas PomoDone haya quedado en el olvido y Todoist muestre cualquier cantidad de tareas por día. ¿Qué hacer entonces? Primero, repasemos Todoist. ¿Hay alguna manera de simplificar las tareas y actividades que tenemos para la semana o para hoy? Tal vez pusimos muchas tareas, ¿pero se completan rápidamente como para justificar que se salgan de nuestra regla de prioridades? Una opción es colocar una tarea un poco más general y adjuntarle notas (en caso de tener la versión paga de la aplicación).

En la medida de lo posible, sería prudente colocar tres tareas por día. En Todoist se le pueden asignar colores a las tareas para indicar su prioridad. Son tres/cuatro colores: rojo (prioridad 1), naranja (prioridad 2), amarillo (prioridad 3) y sin color (prioridad 0). Si aprovechamos este elemento podemos ayudarnos a mantener nuestras tareas bajo “control”.

Luego, entra PomoDone al juego. Al estar sincronizado con Todoist, lo único que tenemos que hacer es abrir la aplicación, seleccionar la tarea a realizar y darle play. Nos ayudará a mantenernos enfocados en esa única tarea y por ende, a ser más productivos. Además, incluye nuestros minutos de descanso para ayudar al cerebro a repotenciarse durante el día.

Si quieres más información sobre estas aplicaciones, revisa este post anterior.

3. Revisar mis hábitos y sistemas: al mirar en retrospectiva, uno se da cuenta del camino recorrido y de lo mucho que ha avanzado. Esto aplica no solo a las actividades realizadas y experiencias vividas, sino también a elementos más pequeños de nuestro día a día, como son nuestros hábitos y sistemas, fundamentales para el éxito de nuestra jornada. Si no me has escuchado/leído hablar de sistemas y hábitos, visita estos enlaces.

Ahora, ¿qué sucede cuando tu rutina se ve trastocada (¡por suerte!)? Es posible que hayan notado que evito utilizar la palabra rutina. Para mí, una rutina es un tanto aburrida y estancada. Es imaginarse día tras día haciendo exactamente lo mismo, en el mismo orden. Y desafortunadamente, eso es lo que hacemos más o menos. Sin embargo, así como dicen que las palabras tienen poder, pues para mí resulta más poderoso hablar de sistemas como esa serie de comportamientos y actividades que te permiten dirigirte hacia tu norte. Tal vez cepillarse los dientes sea rutinario. Mas, también es necesario (no entraré en detalles del porqué).

Mi punto es que por lo mismo que las rutinas nos encasillan, es bueno de vez en cuando menearlas un poco. No obstante, ese meneo puede traer un pequeño caos o desorden momentáneo. Sarna con gusto no pica, está claro. Pero, volvemos al tema de la estabilidad, tan deseada por nosotros, que por algo nos cuesta salirnos tanto de nuestra zona de comodidad.

No nos desviemos del tema…

Para que nuestras responsabilidades y actividades sigan su curso, inevitablemente necesitamos un sistema, nos guste o no, sea estático o no, lo podamos dinamizar o no, nos organice o trastoque. ¿Cómo retomar y recuperar los hábitos ya formados? Pues, si ya están formados, pero simplemente los descuidamos un poco, es muy probable que vuelvan casi solos. En otras palabras, bastaría retomarlos. Los hábitos que construimos están para quedarse contra viento y marea. Eso sí, es posible que requieras ir despacio. A lo mejor retomarlos todos al mismo tiempo sea mucho para lidiar.

Por su parte, es muy posible que tuvieras otros hábitos que estaban bien encaminados, mas no tan fortalecidos como los otros. Allí, sí te va a tocar estudiar tu ciclo y curva de formación de hábitos que te muestro en los enlaces anteriores para traerlo de vuelta.

Por ejemplo, mi sistema matutino puede perturbarse como sea, pero llevo mucho tiempo practicándolo y claramente ejerce beneficios para mí. Por ende, solo me ha bastado determinación para ponerlo en su lugar. Ahora, otros hábitos como mi sistema nocturno sí tiene algunos tornillos flojos. Pues, lo que toca es apretarlos y completar los que falten.

4. Recordar mi norte: ¡soñar es gratis! Por ende, recordar aquello que nos impulsa y motiva es un buen comienzo para encaminarnos. ¿Cómo hacer que tu día valga la pena? Te hago otra pregunta para responder la primera. ¿Qué es aquello por lo que vale la pena para ti trabajar de forma incansable? Ese sueño, esa realidad… Ese norte sirve como energía para darle sentido a nuestro esfuerzo; tener el norte en mente, pero disfrutando el camino hacia la cumbre. Saber que algo hicimos, por más pequeño que sea, por seguir caminado, por showing up, vale la pena. Es acostarse y decir, este día lo valió.

5. Revisar los pendings: Más arriba les comentaba sobre hacer una lista con todo lo que ocupa su espacio mental. Pues, de vez en cuando, según la frecuencia que necesiten, hay que revisar esos pendings. Si alguno se puede realizar, correspondería asignarle una fecha en el calendario. Si ya no son pertinentes, los eliminamos. Y los que no podemos accionar en este momento, sabemos que allí están para cuando nos toque procesar y revisar la lista nuevamente.

Por último…

6. Levantarme y… keep walking!

Y tú, ¿qué haces para ordenar tu caos? ¿Qué te motiva, qué te impulsa, a dónde quieres llegar? Compártelo.